jueves, junio 22, 2006

Los durmientes sin sueño.

Soñadoras
Albert Joseph Moore 1850


“yo le he traicionado y he traicionado al mundo por ella,
por esa niña que de vida en vida reencuentro,
la durmiente sin sueño,
la guía del fin −¡oh mi muerte!”
RENÉ DAUMAL

Cabeza de Ofelia
John Everett Millais 1851



Lanzad una bengala
en la noche de mis ojos.

Dentro de mí sólo hay una esfinge hueca,
corales de ceniza, perlas oscuras
como el agujero negro hacia el que se precipitan
las águilas talladas en la piedra de mi infancia.

Lejanos están la luz y los cristales húmedos
que presenciaron la pureza, el hallazgo,
el estallido del labio contra la piel volcánica.

Lanzad una bengala
en la noche de mis ojos
y descubriréis las cavidades
en las que el viento es pantera.

Pero nunca veréis los peces oscuros,
las constelaciones desmoronadas
que nadan lentamente
en las profundidades ignoradas de mi noche.

Noé Ortega
Los durmientes sin sueño (fragmento)


Gracias Noé.

Aullar.

Ser un lobo y aullar. Aullar, aullar, aullar. Arañarme las entrañas, sajarme entera. Arrancarme el corazón del pecho y devorarlo. Mordiscos incandescentes en la llaga viva. La locura nos invade. Y esta noche no hay drogas que adormezcan la conciencia; ni besos, ni abrazos, ni risas cómplices, ni gritos de placer. Morder el puño, arañar tu espalda, mojar las sábanas.

Dime cómo fue. ¿Dolió?

Duele amor, duele, claro que duele, duele tanto que no puedo respirar. Duele amor, duele.
¿Quién eres?

Y uno fue cobarde y ese hombre no te quiere.

...

Descansa pequeña, descansa, todo irá bien.

martes, junio 20, 2006

Me importa un pito.


No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de
papel de lija. Le doy importancia igual a cero, al hecho de
que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento
insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar
¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Oliverio Girondo
Espantapájaros 1932

lunes, junio 19, 2006

¿Por qué no se suicida usted?

Friedrich Nietzsche
Edvard Munch 1906


Decía Nietzsche que quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo. Una vez me hicieron escribir una lista con razones por las cuales valía la pena vivir. Como diría Viktor Frankl: ¿Por qué no se suicida usted?

Sin pensar, lo primero que respondí era algo así como: porque creo en el futuro, porque tengo esperanza, porque sueño con volver a amar como amé. Pero no estoy segura de que fuera la respuesta correcta. De hecho, estoy segura de que no había respuesta correcta. A otros serán sus hijos los que le atan a la vida, un talento, la família... El vacío existencial está más extendido de lo que creemos. En una época y un lugar donde no existen ni patria ni religión, donde no hay dioses ni magia ni misterio, donde no hay más objetivos que los mundanos, donde la solidaridad es un palabra prostituida, todos andamos un poco necesitados de sentido, de porqué, para qué.

Hoy a la lista añadiría que el mundo es hermoso y estar vivos un regalo. Tocar, sentir, amar..., mi gente, mi raiz y mis sueños son motivos para vivir. ¿Entonces por qué es tan fácil perderse y caer en la oscuridad?

El sábado, en una carretera con curvas el viento me besaba el rostro y me dibujaba sonrisas; con los pies en el agua, desde una roca c
ontemplaba un río y los árboles susurraban. Y ese hombre me gustaba y el perro me hacía reir. Pero sin saber cómo las cosas se torcieron, y se torcieron un poco más. (Es esa maldita semilla oscura que aún no sé como limpiar). Y me marché del río con una manchita de oscuridad que fue creciendo y creciendo y me hizo equivocarme. Y me volví a marchar, enfadada y triste, devorada por una oscuridad que fuí alimentando a lo largo de la noche con polvo y alcohol. Demasiado polvo y demasiado alcohol. Y oía las palabras y hablaba, pero allí no estaba yo. Y a la gente que apreciaba trataba de explicarles que les echaría de menos pero me daba cuenta de que no lo hacía bien. Y la noche acabó, salió el sol y volví a encontrarme sóla, con los pies en el agua y un agujero donde suelo tener el corazón.

Hoy, la gente a la que quiero y que me quiere me han devuelto la fuerza y la luz. Y ni siquiera se han dado cuenta. A veces nos perdemos, pero si tenemos un porqué podemos encontrar el camino de vuelta.

jueves, junio 15, 2006

Para tí, mi niña, porque sabes cuanto te quiero...


Oh, gavina voladora que voltejes sobre el mar, i al pas del vent mar enfora vas voltant fins arribar a la platja solejada platja de dolços records, on dia i nit i fa estada la nina del meus amors.

Quan la vegis sola prop la quieta onada, don-li la besada que li envio més fervent. Digues-li que sento dolça melangia, i que en ella penso en tot moment.

Oh, si igual que tu gavina la mar pogués travessar, fins arribar a la platja, on tan dolç és recordar i veure la imatge bruna en el seu bell despertar de la nina que entre somnis és tan grat d'acariciar.

Quan la vegis sola prop la quieta onada, don-li la besada que li envio més fervent. Digues-li que sento dolça melangia, i que en ella penso en tot moment.

Brindis.

El mundo es un lugar hermoso cuando abrazas a un viejo amigo que regresa a casa. Hoy he ido a recogerle al aeropuerto y tras tanto cambio en estas últimas semanas volver a verle me ha esponjado el corazón.

Un brindis por la gente querida. Por los amigos; porque sin ellos, ni tan siquiera la búsqueda del sentido tendría sentido.

miércoles, junio 14, 2006

¡Que le corten la cabeza!


Egolatría obscena. Onanismo emocional exhibicionista.

¡Joder, cómo me aburro a mí misma!

Si vuelvo a escribir una sóla palabra de soledad, dolor o lágrimas, por favor que venga la Reina de Corazones y me corte la cabeza.

lunes, junio 12, 2006

Noche amiga.

Noche blanca
Edvard Munch 1901

La noche siempre ha sido mi amiga.

Tengo la misma norma desde niña: en cuanto apoyo la cabeza sobre la almohada todos mis pensamientos han ser hermosos.

Soñaba mucho. Me gustaba imaginar mil historias con finales dulces y felices. Siempre soñando con la ventana abierta. El aire fresco llenando mis pulmones y un estremecimiento en la piel al pensar en quien podía aterrizar en el alfeizar... La sombra oscura, la boca entreabierta y la niña que sin saberlo siente el roce de la voluptuosidad en la carne virgen.
De noche, en mi cama, todo estaba bien. Tenía la oscuridad para protegerme y todo el tiempo del mundo por delante antes de que llegara la mañana.

De adolescente continué dejando la ventana abierta. Me gustaba sentarme allí, apoyar mi espalda contra la estantería y fumar un cigarrillo mirando la noche. Me sentía en paz con el mundo. Todo iba a salir bien, o ¿acaso al final no sale siempre todo bien?

Estos últimos meses, en cambio, la noche había dejado de ser mi amiga. Con la llegada de la oscuridad mis fuerzas se deshilachaban y las lágrimas quemaban la piel. Y aún cuando sabía que con la llegada de la luz iba a ser fuerte de nuevo y sería capaz de ir a trabajar y dar la cara y mantenerme entera, aún sabiéndo que unas horas más tarde todo estaría bien, aquellas horas pesaban demasiado. El vacío, el absurdo de no tener por ni para qué, de no encontrar camino ni motivos para buscarlo. El cansancio de una lucha perdida antes de comenzar.

Hace poco volví a sentir parte de aquella vieja magia. El aire fresco calmando la fiebre, la luna de Mísia como un pozo de plata y la sensación de vigor y fuerza acompañando el recorrido de la sangre... "Estoy bien", dije sorprendida. Y ahora quisiera creer en Alguien a quien rezar para que esa sensación se quede conmigo y la noche vuelva a ser mi amiga.

Chun: la dificultad inicial.

El nombre del signo, Chun, representa una brizna de hierba que al brotar de la tierra se topa con un obstáculo. Es la dificultad inicial. El signo señala cómo Cielo y Tierra producen los seres individuales. Es el primer encuentro entre ambos y se ve afectado por dificultades.

La situación indica una densa, caótica plenitud. Trueno y lluvia ocupan el aire. Pero el caos va aclarándose. El movimiento, que va hacia arriba, mientras lo abismal desciende, encuentra finalmente una salida del peligro. La tensión de las fuerzas se descarga en tormenta y todas las cosas respiran con alivio.


Hay que desenredar la madeja de nuestros problemas y ordenar nuestras aspiraciones, nuestros objetivos, nuestras vidas.

Dentro de nosotros hay algo positivo que quiere salir, manifestarse, tomar forma y desarrollarse. Pero ese algo es nuevo, y por lo tanto la situación siempre presenta dificultades. Sin embargo, si perseveramos en el camino recto, si somos como esa brizna de hierba que con paciente perseverancia va apartando los obstáculos y se abre camino a través de la dura tierra, todo irá aclarándose y solucionándose.


Consulta al I-Ching.
(Extraído de El libro de las mutaciones de Wilhelm)

Gracias.
Ni ostra,
ni caballero con armadura, ni tortuga sin caparazón... sólo una brizna de hierba.

domingo, junio 11, 2006

El cristalito mágico.

Kay y Gerda en el jardín del terrado de su casa
Ilustración de Arthur Rackham para
"La Reina de las Nieves"

Atención, que vamos a empezar. Cuando hayamos llegado al final de esta parte sabremos más que ahora; pues esta historia trata de un duende perverso, uno de los peores, ¡como que era el diablo en persona! Un día estaba de muy buen humor, pues había construido un espejo dotado de una curiosa propiedad: todo lo bueno y lo bello que en él se reflejaba se encogía hasta casi desaparecer, mientras que lo inútil y feo destacaba y aún se intensificaba.

La Reina de las Nieves
Hans Christian Andersen

Así empezaba el cuento. Pero el espejo que ese duende malo había fabricado para divertirse se rompió en mil pedazos que volaron a todos los rincones del mundo. Algunos cristalitos tenían el tamaño de un grano de arena y a veces se metían dentro de la gente. Si esto ocurría, el trocito de cristal mágico se clavaba en el corazón y lo transformaba en algo parecido al hielo. Amar se convertía entonces en algo difícil y extraño, un bosque prohibido lleno de rincones oscuros que dan miedo.

Os lo puedo contar porque así fue como me ocurrió a mí.

sábado, junio 10, 2006

El hombre que casi conoció a Michi Panero.

Nacho Vegas.

Es hora de recapitular
las hostias que me ha dado el mundo.
Hoy querrán oír mi último adiós.
Bien, poco a poco van llegando y yo los recibo en batín.
Y unos me llaman chaval
y otros me dicen caballero.
Alguno no se ha querido pronunciar.


Yo una vez tuve un amor,
pero si he de ser sincero dije "no" en el altar y cuando digo no es no.
Fracasé una vez, fracasé diez mil
y aún así alzo mi copa hacia el cielo en un brindis por el hombre de hoy y por lo bien que habita el mundo.

¡Mirad, las niñas van cantando! (Niñas) Shalalaralalá ...

Y no me habléis de eternidad. No me habléis de cielos ni de infiernos más. ¿No veis que yo le rezo a un dios que me prometió que cuando esto acabe no habrá nada más? Fue bastante ya...

Nunca fui en nada el mejor,
tampoco he sido un gran amante. Más de una lo querrá atestiguar. Pero si algo hay capital, algo de veras importante, es que me voy a morir y cuando digo morir es morir. Lo he pasado bien, y casi conocí en una ocasión a Michi Panero, y es bastante más de lo que jamás soñaríais en mil vidas.

¡Mirad, las niñas van cantando! (Niñas) Shalalaralalá ...

Dejadme preguntar: ¿Es esto el final? Y si es así, decid: ¿Me vais a extrañar? ¡Veo que asentís pero yo sé que no! Qué lástima, no dejaré nadie a quien transmitir mi sabia; consideré insensato procrear. Y diréis de mí que soy un viejo verde y cascarrabias, y diréis muy bien, y cuando digo bien es bien.

¡Largo ya de aquí! ¿Qué queréis de mí?
¿Es mi alma o es mi dinero? Si de uno carezco y la otra es una anomalía en esta vida.

¡Mirad, las niñas van cantando!
(Niñas) Shalalaralalá ... (Muy bien niñas)

¡Y unos me llaman chaval, y otros me dicen caballero! ¡Alguno no se ha querido pronunciar! ¡Yo una vez tuve un gran amor, pero si he de ser sincero dije "no" en el altar, y cuando digo no quiero decir que no! He bebido bien, y casi conocí en una ocasión a Michi Panero, y ahora brindo en paz por la humanidad y por lo bien que habita el mundo. ¡Escuchad, os lo diré cantando! (Viejo) Shalalaralalá ...

Hasta nun ... ca ...

lunes, junio 05, 2006

Arcanos.

Musaeum Hermeticum, 1678.
Aguardan los Arcanos desde mucho antes que llegara el hombre y les diera forma. Su sabiduría se perdió en algún rincón del tiempo y el espacio, en un antes o un después de la piedra y el fuego, de la tierra y el metal. La madera viva los acerca al umbral de nuestra consciencia, pero sus formas no son ni órganicas ni geómetricas, pues son ambas y ninguna, más allá de ellas mismas. Me pregunto qué piensa el hombre cuando mira esas formas surgidas a través de sus manos. Las puertas y los vórtices de luz, totems canalizadores de energías que giran o se disuelven. Y el alma late, pero es tan lento ese latir que no lo percibe el ojo humano.

Miro y callo. Me faltan manos para tocar, ojos para mirar, tiempo para aprehender. Demasiados estímulos a la vez se confunden y me aturullan. Su carne suave huele a canela. Las palabras tiran de mi raiz y arrastran nuevas palabras que dan forma a pensamientos. Los objetos gritan y reclaman atención. Los Arcanos callan. Y yo, mareada, sólo pido tiempo, tiempo y capacidad para saber leer estas letras que nadie me había enseñado.

Quiero sol. Quiero tierra y árbol, piedra y agua que corre, agua que no se estanque. Quiero piel morena. Cerrar los ojos. Sentir sangre y savia latiendo a un tiempo. Estar viva.

domingo, junio 04, 2006

Niñas bonitas.

Cuando cierras la puerta y nadie mira se hace el silencio en el taller. Mientras te alejas con algún pensamiento enojoso prendido en la conciencia, el polvo se asienta lentamente sobre los objectos. Un haz de luz indiscreta señala lo primero que le viene en gana, sin criterio ni valor, sólo por la coquetería de hacerse mostrar. Los objetos aguardan callados donde tú los has dejado. Si hicieras el experimento, y de pronto un día, sin cómo ni por qué, abrieras la puerta de golpe, no los pillarías en falta. De lo más pequeño a lo más grande, todo permanecerá inmóvil ante tu escrutinio. Está bien, cierra la puerta de nuevo, llama al perro, aléjate pensando en aquello que te preocupaba. Ahora...

El ensayo
Edgar Degas 1873 - 78

Un leve murmullo, no más que un ligero, ligerísimo, bisbiseo despierta a la piedra de sus sesudas reflexiones. Son ellas. Como siempre son ellas, las locas y encantadoras chiquillas que no pueden estarse quietas un sólo momento. Adorables y bobas, las niñas bonitas del taller empiezan a bostezar. Shhhh, acércate conmigo, ven, vamos a verlas. Ahí están. Desentumecen sus gráciles miembros de madera y ejecutan con una sonrisa pequeños movimientos en el aire. Pasos de danzas inventadas, giros y saltos, curvas y puntas. Una de ellas me ha guiñado un ojo y me ha hecho sonreir hoy. Pero he callado y he guardado su secreto. Cuando sea pequeña, me esconderé en un rincón, me taparé con una tela y las veré danzar toda la noche.

sábado, junio 03, 2006

CIta a ciegas.

Era martes, una cita a ciegas en el centro de la ciudad. Dos jóvenes que sólo han intercambiado unos pocos correos han quedado para cenar. Ella está nerviosa y mientras le espera pide un gin tonic. No sabe qué hacer con sus manos y su falda. Cuando él llega se otean con cuidado, es extraño hablar sin saber a quien se tiene enfrente. La batalla va a comenzar. El primer tema es el más fácil: el trabajo, pero poco a poco la conversación se va desarrollando con más brillo. Todo es muy fácil. A ella le gusta este muchacho inteligente y reservado, le gusta como le brillan los ojos, su hablar pausado.

Nighthawks
Edward Hopper 1942


Después de la cena van sin sentirlo a tomar una copa, y otra. La conversación no se detiene, la noche tampoco. Se sonrien y se miran mucho a los ojos. Él quiere tocarle una mano, ella también pero se siente torpe. Cada nueva palabra los acerca. Sienten que no se están conociendo, sino reconociendo en el otro. Ella le dice que es su interlocutor, él sonríe. En un momento de la noche ella le pregunta a bocajarro cuantas veces ha intentado suicidarse. Inmediatamente se tapa la boca con la mano; asustada ante lo que acaba de decir balbucea unas disculpas. Él la mira y responde: dos. Se conocen. Se intuyen. Se saben.


Al día siguiente los ordenadores arden. "Quiero comprobar que no fue un sueño" A la tercera cita ella está loca por él, no ha pasado ni una semana. Qué ocurrió luego es un cuento extraño, enfermo y con demasiadas ramificaciones. Él le hizo daño porque tenía "miedo de estar enamorándose". A ella le dió igual, volvió como un animal herido, mirando de costado, pero volvió.

Sentían la intensidad y el fuego que les quemaba los espíritus atormentados, pero en su trato eran correctos, cautelosos, incluso distantes. Él era un príncipe oscuro, un personaje herido de sensibilidad y aplastado por el peso de su propia novela. No hicieron el amor y los besos no devoraban las carnes, pero querían estar cerca el uno del otro. Eran interlocutores.

Tres semanas después algo cambió y ella le llamó para decirle que no podían volver a verse. Hubo recriminaciones, reproches y explicaciones. No demasiadas, ella estaba en otra lucha que estaba perdida de antemano. Unos meses después ella quiso volver a verle. Él no contestó a sus mensajes. Aún hoy, ella a veces se acuerda de aquel joven y siente el mismo deseo de acariciarle el rostro y decirle "no estás sólo".

jueves, junio 01, 2006

El Sueño.

Antes de abrir los ojos ya siente el martilleo en el interior de su cráneo. Un golpeteo rítmico que le advierte de que algo está pasando. Y abrir los ojos no hace sino confirmar su primera intuición. Algo ha ocurrido y está acostada en un dormitorio que no es el suyo.

Es una estancia amplia y blanca, con mucha luz y un pequeño jarrón con flores frescas. No aparece abarrotada de objetos, pero cuando se acerca a mirar alguna de las piezas que la adornan, puede apreciar claramente que se trata de pequeñas obras de arte o antigüedades.

Sale a hurtadillas de esa habitación que no reconoce y baja las escaleras con cuidado, sin saber aún que es lo que le espera. El dolor de cabeza parece remitir y es en ese momento cuando se da cuenta de que ella no es más ella misma. Es una especie de versión mejorada de su propio ser. Su cuerpo es ahora delgado y fibroso; la piel suave, con un delicado color dorado. Los músculos aparecen ligeramente torneados y sus movimientos son ahora distintos, parecen más gráciles, más felinos. Ella alza sus manos y contempla unas uñas cuidadas y perfectas, con manchas de bolígrafo azul en sus dedos. Eso le hace sonreír, ya sabe lo que está pasando. Esto es un sueño, su sueño, la vida que siempre quiso y nunca tendrá, pero ¿por qué no soñar?

EL SUEÑO

No necesita mirarse en el espejo para saber que estará guapa y que el pijama que lleva es cómodo y sexy y le sienta como un guante. Tampoco necesita observarse con mucha atención para saber que de pronto este nuevo yo que es ahora ella, habla diferentes idiomas y posee más de un título universitario, ¿quién sabe si quizá un doctorado?

Baja los escalones ahora con más confianza, es su sueño y es su casa. Todo lo que la rodea es lo que siempre soñó. Una casa grande y alegre, elegante y moderna, se ve que las cosas no le van nada mal. Sonríe, claro, ¿cómo iba a ser de otro modo si se trata de su sueño? Ya ha llegado a la planta baja y se dirige directamente hacia el despacho. Sabe que esta habitación es su despacho porque siempre ha sido así. Hace años que tiene la misma imagen y el escenario de ese sueño recurrente siempre es el despacho. Ella ve como cada engranaje se cierra sobre sí mismo y concuerda a la perfección. La casa demuestra que económicamente todo va bien, más que bien, se dice así misma mientras sonríe contemplando la bella casa. Dinero: solucionado. Y el despacho demuestra que tiene una vida intelectual activa. Perfecto, mente: solucionado, se dice y entra en la habitación.

Hay libros por todas partes, de la pared hasta el techo. Una mesa enorme de madera sobre una alfombra espesa y más libros sobre ellas. Un pequeño sofá rojo pegado a la pared parece un rincón perfecto para tumbarse a leer y así lo demuestran los libros acumulados a sus pies. El escenario perfecto para una escritora, porque es eso a lo que ella se dedica, a poner palabras y a leer las de los otros. Y sea como fuere, su trabajo le hace sentir bien, se siente orgullosa de él y de ella misma.

Mira a su alrededor y ahí están. Al fondo le aguardan los grandes ventanales que dan al jardín y que ella viene buscando. Ya puede sentir esa conocida sensación de nervios en el estómago. Está pasando, por fin ocurre, su imagen será real por una vez, al menos durante este sueño…

Pero falta un pequeño detalle y sonriendo, la joven sale de la habitación. Antes que nada debe preparar una taza de té. Sí, una taza de té, porque cada ritual tiene sus protocolos y en este la magia sólo es posible si la poción dulce y calentita que le levanta el ánimo cada mañana calienta sus nuevas manos de hoy.

Una taza de té es cálida y reconfortante, significa bienestar, todo va bien. De modo que en su lista mental, la joven se dice: cuerpo, solucionado y con una sonrisa y los nervios peleándose como gatos en el estómago entra en el despacho y se dirige al punto neurálgico de este cuento: los ventanales. Aparta las cortinas y desde allí, sorbiendo el té azucarado y cálido, contempla a su familia en el jardín.

Hay un jardín, claro, ¿cómo podría ser de otra manera? La tierra y los árboles nos devuelven a nuestro sitio, son armonía, vida que gira más allá de nosotros, y nos centran y nos atan a la vida cuando los pensamientos se nos llenan de aire y nos hacen que nos perdamos en sus laberintos tramposos. Y allí en ese jardín de ensueño está su familia. Pero no nos acerquemos todavía, dejémoslos jugar un poquito más, dejemos que la muchacha sienta que se le llena el corazón de amor, de ese amor dorado y cálido como una taza de té.

Da un poco de miedo acercarse a ellos, ¿no creen? Ver sus caras, ponerles rasgos. Hay un perro grande, como un pastor alemán. No es un perro de raza ni falta que hace, lo trajeron de la protectora y es uno más en la casa. Noble, de hermosos ojos de caramelo juega feliz con ese hombre y ese niño a los que adora. También ella los adora. Son su familia.

miércoles, mayo 31, 2006

Reglas del Juego para los Hombres que quieran amar a Mujeres Mujeres I

(según Gioconda Belli)

El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer lo que anida en mí,
la golondrina transparente de la ternura.

lunes, mayo 29, 2006

Amigdalitis.

Estoy enferma: amigdalitis. Me duele tanto la garganta que tengo ganas de llorar. No puedo ni tragar saliva.

Las amígdalas son ganglios linfáticos que se encuentran en la parte de atrás de la boca y parte de arriba en la garganta y normalmente ayudan a eliminar las bacterias y otros microorganismos para prevenir infecciones en el cuerpo. Pero a veces pueden ser invadidas por bacterias o infecciones virales al punto de inflamarse y causar la puñetera amigdalitis. En mi caso además la infección se ha agravado y se ha llenado de pus, qué asco, sí.

Al final, tanta debilidad emocional y tanta noche me han pasado factura. Por supuesto, no hay nadie a mi lado para cuidarme.

viernes, mayo 26, 2006

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.

Cementerio monumental de Staglieno (Genova)
Fotografía de Charles Gast

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi-
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Così li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla

Per tutti la morte ha uno sguardo.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.

Cesare Pavese
22 marzo 1950

miércoles, mayo 24, 2006

Amor en la montaña mágica.

- Vamos, es un incidente sin consecuencias, que pasará pronto.

- No, Clavdia, sabes perfectamente que lo que dices no es verdad, lo dices sin convicción, estoy seguro. La fiebre de mi cuerpo y las palpitaciones de mi corazón enjaulado y el estremecimiento de mis nervios son lo contrario de un incidente, se trata nada menos que de mi amor por ti, ese amor que se apoderó de mí en el instante en que mis ojos te vieron, o más bien, que reconocí cuando te reconocí a ti, y es él evidentemente el que me ha conducido a este lugar....

- ¡Qué locura!

- ¡Oh! El amor no es nada si no es la locura, una cosa insensata, prohibida y una aventura en el mal. Si no es así es una banalidad agradable, buena para servir de tema a cancioncitas tranquilas en las llanuras. Pero que yo te he reconocido y que he reconocido mi amor hacia ti, sí, eso es verdad, yo ya te conocí antiguamente, a ti y a tus ojos maravillosos oblicuos, y tu boca y la voz con que me hablas; una vez ya, cuando era colegial, te pedí tu lápiz para entablar contigo una relación social, porque te amaba sin razonar, y es por eso, sin duda, por mi antiguo amor hacia ti, por lo que me quedan esas marcas que el médico ha encontrado en mi cuerpo y que indican que en otro tiempo yo estaba ya enfermo... te amo, te he amado siempre, pues tú eres el Tú de mi vida, mi sueño, mi destino, mi deseo, mi eterno deseo.

- ¡Vamos, vamos! –dijo ella-. ¡Si tus preceptores te viesen!

- Me tienen sin cuidado todos.... la República elocuente, el progreso humano en el tiempo, pues ¡te amo!

Ella acarició dulcemente con la mano los cabellos cortados al rape en la nuca.

- Pequeño burgués –dijo. Lindo burgués de la pequeña mancha húmeda. ¿Es verdad que me amas tanto?

Exaltado por ese contacto, ya sobre las dos rodillas, la cabeza echada hacia atrás y los ojos cerrados, él continuó hablando:

- Oh, el amor, ¿sabes.....? El cuerpo, el amor, la muerte, esas tres cosas no hacen más que una. Pues el cuerpo es la enfermedad y la voluptuosidad, y es el que hace la muerte; sí, son carnales ambos, el amor y la muerte, ¡y ese es su terror y su enorme sortilegio!

La montaña mágica
Thomas Mann 1923

Se han convertido en mi salvación. Hace escasas horas que he leído este fragmento (aunque en mi edición Clavdia y Hans hablan en francés). El libro me tiene fascinada y su autor me despierta el mayor de los respetos. La lucidez de sus frases, el brillo desnudo de sus análisis y reflexiones, la cultura que demuestra... todo se une para obligarme de buen grado a inclinar la cabeza frente a su maestría.
Thomas Mann
Y ahora sólo deseo escapar yo también y encerrarme en esa montaña mágica. Pagaría mi buena salud de buen grado por esa vida fuera del tiempo y del mundo. Alta sociedad para tuberculosos. Quisiera aprender idiomas y seguir escrupulosamente las reglas de reposo como Joachim. Desearía embarcarme en proyectos solidarios como Hans. Escribir y estudiar como Settembrini o el mismo Castorp. Respecto a la pasión que despierta Clavdia aún no me defino, no es ese amor el que me atrae ahora, aún me duele demasiado el corazón. Me llama la belleza helada del paisaje, la ausencia de responsabilidades, el tiempo libre y virginal que se entrega a reflexiones, una sociedad controlada, un mundo cuyos límites parecen estar a la vista. El miedo se difumina, parecemos protegidos, y ellos "los de allá arriba" no saben que todo es mentira, que esa vida la de ellos no es real. ¿O sí lo es? Al fin y al cabo, ¿no aman y mueren como nosotros? Daría todo por abandonarme a la voluptuosidad de esas chaise longes.

sábado, mayo 20, 2006

Diario de un seductor.

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

Leopoldo María Panero
"El que no ve" 1980

Los colores de Turner.


Light and Colour (Goethe's Theory) - The Morning after the Deluge - Moses Writing the Book of Genesis.
William Turner 1843



Shade and Darkness — the Evening of the Deluge
William Turner 1843

viernes, mayo 19, 2006

V.

Somos mujeres y como somos mujeres somos hermosas.
Somos mujeres y porque somos mujeres somos diosas.

V. ya está aquí. Y Hache que era buena, hermosa y preciosa ahora es madre y todo su ser es más rico, más vibrante.

martes, mayo 16, 2006

El arte del azote.

"En mi mente el azote no debía ser un castigo. Nunca debería adoptar esa forma, ni siquiera la de un juego. El azote debería ser practicado únicamente por el placer de los dos participantes. Cualquier racionalización le privaría de todo su secreto."

Elogio del azote
Jacques Serguine


Azotar una mujer no es golpearla. Quien así lo cree no sabe nada de azotes ni de mujeres. En el azote deben mezclarse el dolor y el placer.
La tierna carícia ha de curar la mordedura brillante del golpe. Cuando aún suenan los ecos titilantes del dolor, nuestra cerebro ha de estar sintiendo la inmensa dulzura de los labios amorosos sobre la piel enrojecida. así una y otra vez hasta no ser capaz de distinguir dolor de placer y desear al mismo tiempo azotes y besos, pues lo uno no puede ir sin lo otro.

Ilustración de Milo Manara
A veces creo que así está siendo este último año. Un ejercicio perfecto del arte del azote en mi alma. A cada placer, a cada momento de inmensa felicidad, le sucede la angustia, los reproches y el dolor, hasta el punto de que ya no sé si quiero detener esta agonía. Pues me da tanta vida como muerte y sin ella a mi alrededor no encuentro nada capaz de reproducir tanta intensidad.

lunes, mayo 15, 2006

El fornicio.

Fotografía de Eric Boutilier-Brown


Te besaré en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,
mi vergonzosa, en esos muslos
de individua blanca, tacara esos pies
para otro vuelo más aire que ese aire
felino de tu fragancia, te dijera española
mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma
de la diáspora del Génesis... ¿Qué más
te dijera por dentro?
¿griega,
mi egipcia, romana
por el mármol?
¿fenicia,
cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir
con todos los pétalos abiertos,
tensa
la cítara de Dios, en la danza
del fornicio?

Te oyera aullar,
te fuera mordiendo hasta las últimas
amapolas, mi posesa, te todavía
enloqueciera allí, en el frescor
ciego, te nadara
en la inmensidad
insaciable de la lascivia,
riera
frenético el frenesí con tus dientes, me
arrebatara el opio de tu piel hasta lo ebúrneo
de otra pureza, oyera cantar las esferas
estallantes como Pitágoras,
te lamiera,
te olfateara como el león
a su leona,
para el sol,
fálicamente mía,
¡te amara!

Gonzalo Rojas

Sobre todo lo que resulta favorable al coito.

Has de saber, ¡oh!, Visir (¡la misericordia de Dios sea contigo!), que si deseas experimentar una cópula agradable, que proporcione igual satisfacción y placer ambas partes, es necesario retozar con la mujer y excitarla mediante mordiscos, besos y caricias. Vuélcala sobre el lecho, unas veces sobre su espalda, otras sobre su vientre, hasta que veas que ha llegado el momento del placer. Excítala besando sus mejillas, chupando sus labios y mordisqueando sus senos. Besa su ombligo y sus muslos y apoya una mano provocativa sobre el pubis. Muerde sus brazos y no olvides ninguna parte de su cuerpo. Tómala estrechamente hasta que ella sienta tu amor, luego suspira y entrelaza tus piernas y brazos con los suyos.

Cuando veas los labios de una mujer temblar y enrojecerse, y languidecer sus ojos y hacerse sus suspiros más profundos, sabrás que desea copular. Éste es el momento para situarse entre sus muslos y penetrarla. Si has seguido mis consejos, ambos disfrutaréis de una cópula encantadora que dejará un recuerdo delicioso.

Fragmento de "El jardín perfumado", texto árabe del JEQUE NEFZAWI (Túnez, siglo XIV ó XVI?), en una traducción hecha en 1886 por Sir Richard Burton.

Fuente : www.sexovida.com

domingo, mayo 14, 2006

Arena y cenizas.

Reverie (Ensueño)
Dante Gabriel Rossetti 1868

Pasé por la puerta y lo reconocí. Era el mismo hotel, aquel establecimiento anticuado y decadente al que veníamos hace tantos años. Ni tan siquiera recuerdo con seguridad quien era mi amante. Supongo que fue aquel, el primero, mi primer amor. Debo haber pasado mil veces por la puerta desde entonces, pero de alguna manera había escondido el recuerdo en ese desván de la memoria en el que se acumulan los trastos inútiles. Ya vés, tantas noches de hotel, tantos "te quiero" y sudores compartidos y al final el vacío. La nada.

Mi primer amor pasó. Yo sólo tenía dieciocho años y creía que el amor me daría sentido. Luego vinieron otros amantes, y luego llegó él. Pero al final, todos se han evaporado junto con el sentido. ¿Qué queda de aquellos sueños y miedos que compartimos? Arena en la boca, cenizas en el alma. Ya sé que se supone que las vivencias compartidas quedan en nuestro interior y nos ayudan a seguir creciendo, y bla, bla, bla...

¿Pero qué sentido tiene amar si al final no queda nada? ¿Qué sentido tiene ya nada si no lo tiene el amor?

lunes, mayo 08, 2006

El Trasgo del Sur.

Me gusta ver las vides. Siempre que contemplo esas ramas retorcidas apegadas a la tierra recuerdo al Trasgo del Sur y su corazón de otoño. La ternura me invade el corazón y esa especie de melancolía de quien sueña con un mundo que nunca habrá de pisar.

viernes, mayo 05, 2006

La conjetura de Goldbach.

Todo número par mayor que 2 puede escribirse como suma de dos números primos.

Parece una sencilla regla escolar pero se trata de un enigma matemático. Jamás nadie ha logrado demostrar esta afirmación aún cuando la mayoría de matemáticos cree que es cierta. La conjetura ha sido investigada por muchos teóricos de números y ha sido comprobada por ordenadores para todos los números pares menores que 2×1016.

Este problema es la base de El tío Petros y la conjetura de Goldbach de Apóstolos Doxiadis, una breve y encantadora novela que estoy leyendo ahora. Con el fin de generar publicidad para el libro, el editor británico Tony Faber ofreció un premio de un millón de dólares a aquél que demostrase la conjetura. Nadie reclamó el premio.

¿Quién me iba a decir a mí que las matemáticas también podían ser emocionantes?

domingo, abril 30, 2006

Sus besos...

Busco en la Red imágenes que ilustren Un relámpago apenas pero soy incapaz de encontrarla. No me vale Rodin, ni Klimt, ni los fotogramas de películas absurdas que encuentro. ¿Qué imagen puedo poner a sus besos?

Las palabras son esas, no hay duda alguna. Recuerdo haberlas recitado tras besarle por primera vez, sorprendida aún del efecto de esos besos en mi cuerpo y en mi alma.
Éramos niños, ángeles que se besaban por primera vez sin saber que les expulsarían del paraíso. Exploradores asombrados de nuestro propio deseo, de haber encontrado al fin al otro.

Sus besos... No besan nuestras bocas sino más allá de ellas. La humedad y el olor de su piel, la pasión, el deseo, la ternura, todo se mezcla para desear hundirme más en él, para introducirlo en mi cuerpo y volver a parirlo enteramente mío.

Encuentro imágenes de besos dulces, tiernos y suaves, pero esos no me valen, porque nuestros besos son así pero también salvajes, porque besarnos es devorarnos, hundirnos en el otro, abismarnos en la locura.

Hay una fuente en su boca y tengo tanta sed que soy incapaz de detenerme. La sed de uno enciende la del otro y a veces el alma duele de tanta intensidad.

No hay besos como los nuestros.

lunes, abril 24, 2006

Un relámpago apenas.

El beso
Auguste Rodin 1886

Besas como si fueses a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas

nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes, sin dolerme,

tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio, Y luego, mimadora,
la brizas y las rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque ¡oh, por qué! no basta eso.

Blas de Otero
Ángel fieramente humano 1950

miércoles, abril 19, 2006

Els Amants.

Embrace Lovers II
Egon Schiele 1917
La carn vol carn.
Ausiàs March

"No hi havia a València dos amants com nosaltres.

Feroçment ens amàvem del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d'una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.

No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs."

Vicent Andrés Estellés
Llibre de meravelles, 1971

Despair



Cartas suicidas de Virginia Woolf.


Carta a su hermana Vanessa Bell.


Querida:

No puedes imaginarte lo mucho que me ha gustado tu carta, pero siento que he ido demasiado lejos en esta ocasión para que pueda volver. Es lo mismo que la primera vez: todo el tiempo oigo voces, y sé que no puedo superar esto ahora. Todo cuanto quiero decir es que Leonard ha sido sorprendentemente bueno cada día, siempre; no puedo pensar que alguien hubiera podido hacer más de lo que ha hecho por mí. Hemos sido perfectamente felices hasta las últimas semanas, cuando este horror empezó. ¿Harás que esté seguro de esto? Siento que le queda mucho por hacer y que seguirá adelante, mejor sin mí, y que tú le ayudarás.

Apenas si puedo pensar con claridad ya. Si pudiera te diría cuánto habéis significado tú y los niños para mí. Creo que lo sabes.

He luchado contra esto,pero ya no puedo más.

Virginia.


Carta a Leonard.

Querido:

Estoy segura de que, de nuevo, me vuelvo loca. Creo que no puedo superar otra de aquellas terribles temporadas. No voy a recuperarme en esta ocasión. He empezado a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy hacienda lo que me parece mejor. Tú me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todo momento lo que uno puede ser. No creo que dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. No puedo luchar por más tiempo. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. ¿Te das cuenta?, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Cuanto quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte… que todo el mundo lo sabe. Si alguien podía salvarme, hubieras sido tú. No queda nada en mí más que la certidumbre de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.

No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido.

V.

martes, abril 18, 2006

Uno es lo que narra y cómo lo narra.

“Uno es lo que narra y cómo lo narra.”
C. Martín Gaite, Cuadernos de todo.

Al igual que el periodismo, la historia no es ni inocente ni objetiva. La historia es una narración del pasado elegido, ya que toda historia es selectiva. Elegimos un principio y un final, unos protagonistas y un escenario. Cada historiador es un juglar, un artesano que reconstruye su visión del pasado. Es inevitable que el discurso sobre el pasado se escriba desde el presente, poor eso se impone la pretensión de exactitud, el intento honesto de cada historiador por acercarse a la Verdad. Sin ello, el concepto mismo del trabajo del historiador sería absurdo.

Como los egipcios que borraban el nombre de los enemigos para que desaparecieran del otro mundo, los historiadores europeos no escribieron el nombre de determinados pueblos. Continentes enteros como Asia y África e importantes minorías sociales o nacionales de Europa, consideradas marginales o simplemente no consideradas, no merecieron el interés de los historiadores. No existían.

Hoy las cosas han cambiado y algunos estudiosos tratan de superar la miopía de los antiguos e incorporar a quien es diferente. Pero para narrar una Historia completa que incorpore a los olvidados será necesario tener en cuenta al “otro” y entenderlo . Para nosotros, para los ojos occidentales modernos, puede parecer tentador comparar otras culturas con estadios pasados de la nuestra, una simplificación que hace que la realidad parezca más fácil de entender. Es el llamado evolucionismo cultural: al creer que otras culturas no son más que un estadio de desarrollo para alcanzar la nuestra se les está negando la misma posibilidad de que posean historia. Negamos la diferencia, la originalidad.

Aceptar que ya no hay verdades absolutas, a menudo puede inclinar la balanza hacia el extremo opuesto, el relativismo absoluto, de manera que cada individuo o cada grupo cultural crean poseer “su verdad”. Entre lo absoluto y lo subjetivo, cabría lo que se ha definido como valores objetivos; un mundo de valores propios en cada etapa histórica cultural de unas sociedades concretas, unos valores que expresan una visión del mundo. ¿Pero será posible ponerse de acuerdo en cuales son estos valores? ¿Podremos detener el enfrentamiento, el choque frontal de civilizaciones?

sábado, abril 08, 2006

Inmersión

La barca avanza contra el horizonte. El viento es frío pero el sol calienta la piel. Pequeñas gotitas de agua me salpican y yo alzo el rostro para recoger mejor los rayos dorados. Siempre hay risas y charlas en la barca. Acelera y salta sobre las olas mientras dejamos la costa atrás. Es mi momento favorito.

Después llega la hora de equiparse. Asegurarnos de que la botella está abierta, atar el jacket y lanzarlo al agua. Hoy hacía frío, así que me he puesto un chaleco térmico bajo el neopreno nuevo, un gorro y guantes. Plomos, máscara, aletas y al agua. Prefiero vestirme en el agua, tumbarme sobre la espalda y ajustarme las cintas y hebillas mientras floto. Huele a queroseno, pero en la barca el calor es insoportable.

El agua está helada. Busco a mi compañero y cuando estamos todos listos inicio el descenso. Vacío el jacket de aire mientra me hundo despacio, muy despacio. No hay que tener prisa, si caes demasiado rápido, la presión se vuelve insoportable. Me ha costado hundirme, pero al final he tocado fondo. La visibiladad no era demasiado buena.

domingo, abril 02, 2006

Primeras impresiones desde Roma.

Necesario sacar de mi algunas de las imagenes. Necesario dejar constancia del dolor de Vittoria en su sacrificio. De la musica de Verdi que resonaba en la capilla hace unas horas. Necesario hablar del rostro de la Santa Teresa de Bernini. Del dolor y el placer en su extasis terrenal. Necesario mostrar los colores brillantes de la Capilla Sixtina. La algarabia de figuras inmensas, poderosas. La conmocion al entrar en esa otra sala y descubrir en la pared La escuela de Atenas que el mismo Rafael habia plasmado. Platon y Aristoteles filosofando acerca de la naturaleza de la Verdad ante mis ojos. La Pieta desgarrada ante su hijo muerto entre los brazos en el corazon del mundo cristiano. Comiendo un helado mientras miles de turistas abarrotan la Fontana di Trevi. El Moises iracundo y feroz en San Pietro in Vincoli, es la hora del cierre. El rincon con cesped del foro donde el piar de los pajaros se mezcla con el trafico al otro lado de las ruinas. Las escaleras de la Piazza di Spagna abarrotados de jovenes con ganas de vivir la noche. El Coliseo con las huellas ominosas de la sangre borradas a fuerza de turista. De la increible plaza de San Pedro, sobre esta piedra construire mi iglesia. De los obeliscos en las plazas, simbolo pagano, arrebatados al orgullo de los egipcios. Necesario hablar de los edificios destartalados, los helados, la pasta al dente y la pizza recien hecha, las calles repletas de vida con el polvo de la historia, las iglesias que te asaltan a cada paso.. La belleza y la historia, la vida y el descuido. Roma.

P.S. : Las fotos son mías: La Escuela de Atenas y el Coliseo.