Lejanos están la luz y los cristales húmedos
Noé Ortega
Los durmientes sin sueño (fragmento)
Medida del desorden de un sistema. Medida de la incertidumbre existente ante un conjunto de mensajes, de los cuales se va a recibir uno solo.
No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de
papel de lija. Le doy importancia igual a cero, al hecho de
que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento
insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar
¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Oliverio Girondo
Espantapájaros 1932
Friedrich Nietzsche
El nombre del signo, Chun, representa una brizna de hierba que al brotar de la tierra se topa con un obstáculo. Es la dificultad inicial. El signo señala cómo Cielo y Tierra producen los seres individuales. Es el primer encuentro entre ambos y se ve afectado por dificultades.
Kay y Gerda en el jardín del terrado de su casa
Nacho Vegas.Antes de abrir los ojos ya siente el martilleo en el interior de su cráneo. Un golpeteo rítmico que le advierte de que algo está pasando. Y abrir los ojos no hace sino confirmar su primera intuición. Algo ha ocurrido y está acostada en un dormitorio que no es el suyo.
Es una estancia amplia y blanca, con mucha luz y un pequeño jarrón con flores frescas. No aparece abarrotada de objetos, pero cuando se acerca a mirar alguna de las piezas que la adornan, puede apreciar claramente que se trata de pequeñas obras de arte o antigüedades.
Sale a hurtadillas de esa habitación que no reconoce y baja las escaleras con cuidado, sin saber aún que es lo que le espera. El dolor de cabeza parece remitir y es en ese momento cuando se da cuenta de que ella no es más ella misma. Es una especie de versión mejorada de su propio ser. Su cuerpo es ahora delgado y fibroso; la piel suave, con un delicado color dorado. Los músculos aparecen ligeramente torneados y sus movimientos son ahora distintos, parecen más gráciles, más felinos. Ella alza sus manos y contempla unas uñas cuidadas y perfectas, con manchas de bolígrafo azul en sus dedos. Eso le hace sonreír, ya sabe lo que está pasando. Esto es un sueño, su sueño, la vida que siempre quiso y nunca tendrá, pero ¿por qué no soñar?
EL SUEÑO
No necesita mirarse en el espejo para saber que estará guapa y que el pijama que lleva es cómodo y sexy y le sienta como un guante. Tampoco necesita observarse con mucha atención para saber que de pronto este nuevo yo que es ahora ella, habla diferentes idiomas y posee más de un título universitario, ¿quién sabe si quizá un doctorado?
Baja los escalones ahora con más confianza, es su sueño y es su casa. Todo lo que la rodea es lo que siempre soñó. Una casa grande y alegre, elegante y moderna, se ve que las cosas no le van nada mal. Sonríe, claro, ¿cómo iba a ser de otro modo si se trata de su sueño? Ya ha llegado a la planta baja y se dirige directamente hacia el despacho. Sabe que esta habitación es su despacho porque siempre ha sido así. Hace años que tiene la misma imagen y el escenario de ese sueño recurrente siempre es el despacho. Ella ve como cada engranaje se cierra sobre sí mismo y concuerda a la perfección. La casa demuestra que económicamente todo va bien, más que bien, se dice así misma mientras sonríe contemplando la bella casa. Dinero: solucionado. Y el despacho demuestra que tiene una vida intelectual activa. Perfecto, mente: solucionado, se dice y entra en la habitación.
Hay libros por todas partes, de la pared hasta el techo. Una mesa enorme de madera sobre una alfombra espesa y más libros sobre ellas. Un pequeño sofá rojo pegado a la pared parece un rincón perfecto para tumbarse a leer y así lo demuestran los libros acumulados a sus pies. El escenario perfecto para una escritora, porque es eso a lo que ella se dedica, a poner palabras y a leer las de los otros. Y sea como fuere, su trabajo le hace sentir bien, se siente orgullosa de él y de ella misma.
Mira a su alrededor y ahí están. Al fondo le aguardan los grandes ventanales que dan al jardín y que ella viene buscando. Ya puede sentir esa conocida sensación de nervios en el estómago. Está pasando, por fin ocurre, su imagen será real por una vez, al menos durante este sueño…
Pero falta un pequeño detalle y sonriendo, la joven sale de la habitación. Antes que nada debe preparar una taza de té. Sí, una taza de té, porque cada ritual tiene sus protocolos y en este la magia sólo es posible si la poción dulce y calentita que le levanta el ánimo cada mañana calienta sus nuevas manos de hoy.
Una taza de té es cálida y reconfortante, significa bienestar, todo va bien. De modo que en su lista mental, la joven se dice: cuerpo, solucionado y con una sonrisa y los nervios peleándose como gatos en el estómago entra en el despacho y se dirige al punto neurálgico de este cuento: los ventanales. Aparta las cortinas y desde allí, sorbiendo el té azucarado y cálido, contempla a su familia en el jardín.
Hay un jardín, claro, ¿cómo podría ser de otra manera? La tierra y los árboles nos devuelven a nuestro sitio, son armonía, vida que gira más allá de nosotros, y nos centran y nos atan a la vida cuando los pensamientos se nos llenan de aire y nos hacen que nos perdamos en sus laberintos tramposos. Y allí en ese jardín de ensueño está su familia. Pero no nos acerquemos todavía, dejémoslos jugar un poquito más, dejemos que la muchacha sienta que se le llena el corazón de amor, de ese amor dorado y cálido como una taza de té.
Da un poco de miedo acercarse a ellos, ¿no creen? Ver sus caras, ponerles rasgos. Hay un perro grande, como un pastor alemán. No es un perro de raza ni falta que hace, lo trajeron de la protectora y es uno más en la casa. Noble, de hermosos ojos de caramelo juega feliz con ese hombre y ese niño a los que adora. También ella los adora. Son su familia.
Estoy enferma: amigdalitis. Me duele tanto la garganta que tengo ganas de llorar. No puedo ni tragar saliva.Verrà la morte e avrà i tuoi occhi-
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Così li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla
Per tutti la morte ha uno sguardo.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.
- No, Clavdia, sabes perfectamente que lo que dices no es verdad, lo dices sin convicción, estoy seguro. La fiebre de mi cuerpo y las palpitaciones de mi corazón enjaulado y el estremecimiento de mis nervios son lo contrario de un incidente, se trata nada menos que de mi amor por ti, ese amor que se apoderó de mí en el instante en que mis ojos te vieron, o más bien, que reconocí cuando te reconocí a ti, y es él evidentemente el que me ha conducido a este lugar....
- ¡Qué locura!
- ¡Oh! El amor no es nada si no es la locura, una cosa insensata, prohibida y una aventura en el mal. Si no es así es una banalidad agradable, buena para servir de tema a cancioncitas tranquilas en las llanuras. Pero que yo te he reconocido y que he reconocido mi amor hacia ti, sí, eso es verdad, yo ya te conocí antiguamente, a ti y a tus ojos maravillosos oblicuos, y tu boca y la voz con que me hablas; una vez ya, cuando era colegial, te pedí tu lápiz para entablar contigo una relación social, porque te amaba sin razonar, y es por eso, sin duda, por mi antiguo amor hacia ti, por lo que me quedan esas marcas que el médico ha encontrado en mi cuerpo y que indican que en otro tiempo yo estaba ya enfermo... te amo, te he amado siempre, pues tú eres el Tú de mi vida, mi sueño, mi destino, mi deseo, mi eterno deseo.
- ¡Vamos, vamos! –dijo ella-. ¡Si tus preceptores te viesen!
- Me tienen sin cuidado todos.... la República elocuente, el progreso humano en el tiempo, pues ¡te amo!
Ella acarició dulcemente con la mano los cabellos cortados al rape en la nuca.
- Pequeño burgués –dijo. Lindo burgués de la pequeña mancha húmeda. ¿Es verdad que me amas tanto?
Exaltado por ese contacto, ya sobre las dos rodillas, la cabeza echada hacia atrás y los ojos cerrados, él continuó hablando:
- Oh, el amor, ¿sabes.....? El cuerpo, el amor, la muerte, esas tres cosas no hacen más que una. Pues el cuerpo es la enfermedad y la voluptuosidad, y es el que hace la muerte; sí, son carnales ambos, el amor y la muerte, ¡y ese es su terror y su enorme sortilegio!

"En mi mente el azote no debía ser un castigo. Nunca debería adoptar esa forma, ni siquiera la de un juego. El azote debería ser practicado únicamente por el placer de los dos participantes. Cualquier racionalización le privaría de todo su secreto."
Has de saber, ¡oh!, Visir (¡la misericordia de Dios sea contigo!), que si deseas experimentar una cópula agradable, que proporcione igual satisfacción y placer ambas partes, es necesario retozar con la mujer y excitarla mediante mordiscos, besos y caricias. Vuélcala sobre el lecho, unas veces sobre su espalda, otras sobre su vientre, hasta que veas que ha llegado el momento del placer. Excítala besando sus mejillas, chupando sus labios y mordisqueando sus senos. Besa su ombligo y sus muslos y apoya una mano provocativa sobre el pubis. Muerde sus brazos y no olvides ninguna parte de su cuerpo. Tómala estrechamente hasta que ella sienta tu amor, luego suspira y entrelaza tus piernas y brazos con los suyos. Cuando veas los labios de una mujer temblar y enrojecerse, y languidecer sus ojos y hacerse sus suspiros más profundos, sabrás que desea copular. Éste es el momento para situarse entre sus muslos y penetrarla. Si has seguido mis consejos, ambos disfrutaréis de una cópula encantadora que dejará un recuerdo delicioso.
Fragmento de "El jardín perfumado", texto árabe del JEQUE NEFZAWI (Túnez, siglo XIV ó XVI?), en una traducción hecha en 1886 por Sir Richard Burton.
Todo número par mayor que 2 puede escribirse como suma de dos números primos. Parece una sencilla regla escolar pero se trata de un enigma matemático. Jamás nadie ha logrado demostrar esta afirmación aún cuando la mayoría de matemáticos cree que es cierta. La conjetura ha sido investigada por muchos teóricos de números y ha sido comprobada por ordenadores para todos los números pares menores que 2×1016.
Este problema es la base de El tío Petros y la conjetura de Goldbach de Apóstolos Doxiadis, una breve y encantadora novela que estoy leyendo ahora. Con el fin de generar publicidad para el libro, el editor británico Tony Faber ofreció un premio de un millón de dólares a aquél que demostrase la conjetura. Nadie reclamó el premio.
¿Quién me iba a decir a mí que las matemáticas también podían ser emocionantes?
me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes, sin dolerme,
tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio, Y luego, mimadora,
la brizas y las rozas con tu beso.
Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque ¡oh, por qué! no basta eso.
Embrace Lovers II"No hi havia a València dos amants com nosaltres.
Feroçment ens amàvem del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d'una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.
No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs."
Vicent Andrés Estellés
Llibre de meravelles, 1971

Querida:
No puedes imaginarte lo mucho que me ha gustado tu carta, pero siento que he ido demasiado lejos en esta ocasión para que pueda volver. Es lo mismo que la primera vez: todo el tiempo oigo voces, y sé que no puedo superar esto ahora. Todo cuanto quiero decir es que Leonard ha sido sorprendentemente bueno cada día, siempre; no puedo pensar que alguien hubiera podido hacer más de lo que ha hecho por mí. Hemos sido perfectamente felices hasta las últimas semanas, cuando este horror empezó. ¿Harás que esté seguro de esto? Siento que le queda mucho por hacer y que seguirá adelante, mejor sin mí, y que tú le ayudarás.
Apenas si puedo pensar con claridad ya. Si pudiera te diría cuánto habéis significado tú y los niños para mí. Creo que lo sabes.
He luchado contra esto,pero ya no puedo más.
Virginia.
Carta a Leonard.
Querido:
Estoy segura de que, de nuevo, me vuelvo loca. Creo que no puedo superar otra de aquellas terribles temporadas. No voy a recuperarme en esta ocasión. He empezado a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy hacienda lo que me parece mejor. Tú me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todo momento lo que uno puede ser. No creo que dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. No puedo luchar por más tiempo. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. ¿Te das cuenta?, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Cuanto quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte… que todo el mundo lo sabe. Si alguien podía salvarme, hubieras sido tú. No queda nada en mí más que la certidumbre de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.
No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido.
V.
“Uno es lo que narra y cómo lo narra.”
C. Martín Gaite, Cuadernos de todo.
Al igual que el periodismo, la historia no es ni inocente ni objetiva. La historia es una narración del pasado elegido, ya que toda historia es selectiva. Elegimos un principio y un final, unos protagonistas y un escenario. Cada historiador es un juglar, un artesano que reconstruye su visión del pasado. Es inevitable que el discurso sobre el pasado se escriba desde el presente, poor eso se impone la pretensión de exactitud, el intento honesto de cada historiador por acercarse a la Verdad. Sin ello, el concepto mismo del trabajo del historiador sería absurdo.
Como los egipcios que borraban el nombre de los enemigos para que desaparecieran del otro mundo, los historiadores europeos no escribieron el nombre de determinados pueblos. Continentes enteros como Asia y África e importantes minorías sociales o nacionales de Europa, consideradas marginales o simplemente no consideradas, no merecieron el interés de los historiadores. No existían.
Hoy las cosas han cambiado y algunos estudiosos tratan de superar la miopía de los antiguos e incorporar a quien es diferente. Pero para narrar una Historia completa que incorpore a los olvidados será necesario tener en cuenta al “otro” y entenderlo . Para nosotros, para los ojos occidentales modernos, puede parecer tentador comparar otras culturas con estadios pasados de la nuestra, una simplificación que hace que la realidad parezca más fácil de entender. Es el llamado evolucionismo cultural: al creer que otras culturas no son más que un estadio de desarrollo para alcanzar la nuestra se les está negando la misma posibilidad de que posean historia. Negamos la diferencia, la originalidad.
Aceptar que ya no hay verdades absolutas, a menudo puede inclinar la balanza hacia el extremo opuesto, el relativismo absoluto, de manera que cada individuo o cada grupo cultural crean poseer “su verdad”. Entre lo absoluto y lo subjetivo, cabría lo que se ha definido como valores objetivos; un mundo de valores propios en cada etapa histórica cultural de unas sociedades concretas, unos valores que expresan una visión del mundo. ¿Pero será posible ponerse de acuerdo en cuales son estos valores? ¿Podremos detener el enfrentamiento, el choque frontal de civilizaciones?
Necesario sacar de mi algunas de las imagenes. Necesario dejar constancia del dolor de Vittoria en su sacrificio. De la musica de Verdi que resonaba en la capilla hace unas horas. Necesario hablar del rostro de la Santa Teresa de Bernini. Del dolor y el placer en su extasis terrenal. Necesario mostrar los colores brillantes de la Capilla Sixtina. La algarabia de figuras inmensas, poderosas. La conmocion al entrar en esa otra sala y descubrir en la pared La escuela de Atenas que el mismo Rafael habia plasmado. Platon y Aristoteles filosofando acerca de la naturaleza de la Verdad ante mis ojos. La Pieta desgarrada ante su hijo muerto entre los brazos en el corazon del mundo cristiano. Comiendo un helado mientras miles de turistas abarrotan la Fontana di Trevi. El Moises iracundo y feroz en San Pietro in Vincoli, es la hora del cierre. El rincon con cesped del foro donde el piar de los pajaros se mezcla con el trafico al otro lado de las ruinas. Las escaleras de la Piazza di Spagna abarrotados de jovenes con ganas de vivir la noche.
El Coliseo con las huellas ominosas de la sangre borradas a fuerza de turista. De la increible plaza de San Pedro, sobre esta piedra construire mi iglesia. De los obeliscos en las plazas, simbolo pagano, arrebatados al orgullo de los egipcios. Necesario hablar de los edificios destartalados, los helados, la pasta al dente y la pizza recien hecha, las calles repletas de vida con el polvo de la historia, las iglesias que te asaltan a cada paso.. La belleza y la historia, la vida y el descuido. Roma.