lunes, abril 24, 2006

Un relámpago apenas.

El beso
Auguste Rodin 1886

Besas como si fueses a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas

nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes, sin dolerme,

tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio, Y luego, mimadora,
la brizas y las rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque ¡oh, por qué! no basta eso.

Blas de Otero
Ángel fieramente humano 1950

2 comentarios:

Elvira dijo...

Aunque a mi, la poesía no me gusta mucho, esta me ha parecido hermosa...suicidios y letras no?

Besos

Anónimo dijo...

Vaya, conseguí entrar...sorpresas, me gustan las sorpresas. Alguien me llamó una vez en un artículo "Angel fieramente humano", lo tomé como un cariñoso cumplido, pero ahora descubro que el cumplido era mucho mas bello de lo que sabía entonces...¡me gusta que seas una caja de sorpresas!, ¡y ya van varias!.