domingo, julio 09, 2006

Jeanne.


Jeanne Hébuterne.
Una joven bellísima.
Prometedora pintora.

Se suicidó embarazada de ocho meses.
Dejó huérfana una niña de año y medio.
Fue la última amante de Modigliani. Su último amor.

En el Suicidario Bogato nos cuenta su historia...

Lunes:
Traen a Modigliani a casa. Jeanne le recibe empapado e inconsciente. Según quienes le vieron en su última noche de exceso el pintor se veía como "un hombre gravemente enfermo, enloquecido y alucinado." La chica Hébuterne le metió en la cama. Amedeo ya ha sido abrazado definitivamente por la tuberculosis.

Martes:
Día de fiebres y delirios. Jeanne, sorteando mil dificultades, manda a llamar un médico y a Zborowski, marchante y amigo del pintor. El medico llegó, Zborowski no, su diagnóstico fue: nefritis, una infección de los riñones que el pintor ya había padecido y superado, le recetó una medicina y reposo en cama. Amedeo sólo consentía en tomar alcohol y se levantó a terminar su último cuadro, al finalizar le dijo: "Otro cuadro que no podrás vender. ¿Por qué tendría yo que llenar el mundo de cosas que no quieren los demás?" y cayó en la cama.

Miércoles:
Modi amanece peor, pero impide que Jeanne salga de nuevo en busca de ayuda. Según la señora Chaplin: "No había nada para comer, excepto sardinas; nada para beber, excepto alcohol." Nadie llegaba, no había amigos que pasaran a visitar.

Jueves:


La suicida
Jeanne Hébuterne 1920

Nada de visitas, ni una sola. En el estudio el silencio y en la mitad J y M abrazados solos en una cama manchada de salsa de sardinas y apestosa a vino. "Jeanne dibujaba maneras de morir porque ahora, lo único que faltaba era decidir cómo morir ella misma." Modigliani murmura incoherencias de cuando en vez.

Viernes:
Jeanne parada en la mitad del cuarto mirando fijamente una pared pintada de blanco. No sabe qué hacer, está asustada. Amedeo la llama y le pide que se acerque. Le señala una cuerdecilla navideña. Jeanne le alcanza el hilo dorado. Modi anuda débilmente su mano y la de ella con tal cordón y le promete que siempre estarán juntos, le explica que la eternidad es mejor que París. Luego se durmió. Ella dibujó las muñecas unidas y escribió: "Nuestras manos atadas con oro, unidas para siempre."

Sábado:
Soledad, hambre y silencio. Jeanne se aproxima al octavo mes de embarazo. La vida y la muerte se abren paso al mismo tiempo en el mismo cuarto, acaso más bien: combaten.

Domingo:
Finalmente el pintor chileno Manuel Ortiz de Zárate, vecino y amigo de Modigliani, subió el piso que separaba su estudio del de Amadeo para ver cómo se encontraban. Les encuentra borrosos, abandonados a los límites de la cama y tomados de la mano. Al verlos en semejante estado inmediatamente llamó una ambulancia. Cuando le sacaban el pintor italiano pronunció al oído de Ortiz de Zárate las que serían sus últimas palabras:

"He dado el beso de despedida a mi mujer. Tenemos asegurada la felicidad eterna."

Jeanne por su parte se guardó el trozo de cuerda dorada.

El 24 de enero de 1920 muere Amedeo Modigliani.


Jeanne Hébuterne
Amedeo Modigliani 1919

25 de enero de 1920. Calle Amyot. Número 8. Quinto piso.

La chica Hébuterne, de apenas 21 años, se encuentra de nuevo en la casa de sus padres. Un día lleva su amante muerto.

Ella en la ventana abierta y sus ojos fijos en la calzada.
Sus ojos que no dudan,
que atraviesan,
que son eternos.

Da la vuelta y mira su cuarto como mirando sueños perdidos.

Al tiempo
se
deja
resbalar,
de espaldas al vacío,
los
cinco
pisos
completos.

Fuente: http://suicidiario.bitacoras.com/

sábado, julio 08, 2006

Jodida pero contenta.

Hoy me han regalado esta canción. Para todos los que os enfrentáis a un adiós de esos que duelen.

Porque me haces mucho daño
Porque me cuentas mil mentiras
Y porque sabes que te veo
Tú a los ojos no me miras
Y porque nunca quieres nada
A, que a ti te comprometa
Hoy yo te voy a dar la espalda
Para que alcances bien tu meta
Que yo me voy porque mi mundo me está llamando
Voy a marcharme deprisa
que aunque tu ya no me quieras
A mí me quiere la vida
Yo me voy de aquí
Jodida por contenta
Tu me has doblado
Pero yo aguanto
Dolida pero despierta
Por mi futuro
Con miedo pero con fuerza
Yo no te culpo ni te maldigo
Cariño mio
Jodida pero contenta
Yo llevo dentro una esperanza
Dolida pero despierta
Por mi futuro
Con miedo pero con fuerza
Que a partir de ahora y hasta que muera
Mi mundo es mio
Mi mundo es mio
Mi mundo es mio
Y con tormento y sin dolores
Yo voy haciendo camino
Y que la brisa marinera
Me oriente hacia mi destino
Asi es que me voy bajando
Para la orillita de puerto
Y el primer barco que pase
que me lleve mar adentro
Y en este planeta mio
Este que tu gobernabas
Yo ya he clavado mi bandera
Tu no me clavas mas nada
Dejame vivir a mi
Jodida por contenta
(...)

Buika

... adiós amor mío, adiós. Sé feliz, cuidate mucho. Te querré siempre, me querrás siempre. Adiós amor mío adiós...

Una sonrisa pintada en el rostro, alegría en la piel.

La primavera (detalle)
Sandro Botticelli 1482
Señoras y señores, felicítenme.
Sí.

Hoy he vuelto a bailar en casa. Hoy he vuelto a sentir deseos de una noche para mí. Me faltan horas para leer, soñar, bailar, escribir, pensar, mirar el cielo... Resumiendo, que estoy contenta. Nada nuevo ha ocurrido. Ningún nuevo trabajo, ningún nuevo amante en mi cama, nada nuevo y todo nuevo. Me siento fuerte. Soy fuerte. Soy un árbol. Siento la vida bullendo a mi alrededor, vuelvo a conectar con la Naturaleza y el mundo me susurra sus secretos al oído.


Vuelvo a fluir.

jueves, julio 06, 2006

Voluntades colectivas o vidas pasivas.

La música que llevo últimamente en el coche a todo volúmen. Se llaman Actitud María Marta y dicen cosas como:
Dicen que no hay opciones, que no hay alternativa. ¡Vamos no seamos cagones! Si cambiar la historia es cuestión de voluntades colectivas. Vivan si no vidas pasivas.
La dicotomía que presentan es simple y clara. No vale cerrar los ojos y hacer como que no sabemos. Podemos hacerlo, debemos hacerlo.

Dejad que os cuente una historia...

Es el Juicio Final. He muerto y ha llegado la hora de enfrentarme a Alguien que juzgará mis acciones. Ese Alguien mira mi ficha, arruga el entrecejo, levanta la mirada del papel y la dirige hacia mí...

- Usted estudió.
- Sí, licenciatura en periodismo, estudios de Humanidades, algo de idiomas...
- No es tonta, usted.
- Bueno, elijo fatal a los hombres...
- No le hablo de su vida sentimental. Le pregunto si es usted estúpida o inteligente.
- Inteligente.
- ¿Sabía usted que vivía en un mundo en el que la mayor parte de la población moría de hambre? ¿un mundo injusto y terrible?
- Sí.
- ¿Y usted qué hizo?
- ¿Qué?
- Le pregunto qué hizo usted para remediar la situación.
- Bueno, yo poco podía hacer. Colaboraba con algunas ONG, apadriné un niño...
- Sí, eso veo en su ficha. También veo que eso no afectaba su presupuesto mensual. Vamos, que ni lo notaba. No debía suponer un gran esfuerzo.
- No.
- ¿Entonces?
- ¿Entonces, qué?
- ¿Por qué no hizo nada?
- ...

No necesito que ningún dios en el que no creo venga a darme el veredicto. Ya lo sé:

culpable.

Ilustraciones: detalles del Juicio Final pintado por Miguel Angel en la Capilla Sixtina, 1537 - 41.

miércoles, julio 05, 2006

Gracias interlocutores.

interlocutor, ra.
(De inter- y el
lat. locūtor, -ōris, hablante).
1. m. y f. Cada una de las personas que toman parte en un diálogo.

Querida entropía:

La raza humana es, de todas, la que se reproduce por amor; la que vibra con todos y cada uno de sus sentidos: el olor a tierra mojada, el perfume de alguien que no está o de alguien que siempre está, el dulce aroma de la piel de un bebé... La visión del amanecer, del atardecer, del anochecer, del amanecer otra vez, aquí y allá, la vida cada día en un vaivén de párpados y pestañas. El tacto de las pieles que van creciendo contigo y cuyos cambios conmueven, de los perros, de los árboles, de las frutas... El sonido del viento entre las hojas, El "diga" al otro lado del teléfono, cuando buscas a alguien, los "claro", los Síes, los cariñitos, la música... El gusto de la buena comida en buena compañía, de la buena bebida a solas, cuando una se siente poesía o con otros, cuando una se siente risa o torrente. La raza humana está llena de sorpresas. No creo en Dios padre todopoderoso, sino en todo lo que los humanos pueden dar de sí como una goma elástica hasta el infinito. Hoy estamos de duelo, pero los vivos tenemos el deber de brindar por la vida y enriquecerla con nuestra sed de ella.
Anónimo.

Y acracia añade:

Que aunque no sea posible ignorar que a veces la vida puede ser un accidente, pendiente a cada instante de un abismo, también podemos descubrir en cada gota de día que nuestra arrebatadora sed de conciencia sobre nosotros mismos nos hace en todo momento seres sublimes y libres para transformarla en magia. Sólo es preciso desearlo. Nunca dejaré de confiar en el ser humano, en nosotros.

Gracias a vosotros. Gracias a todos los que leéis este juguete tonto que me divierte y me hace sentir bien. Siento perderme por caminos de fango, dar vueltas una y otra vez a penas caducas y egolátras, publicitar lágrimas que deberían ser íntimas y ser tan rematadamente tonta a veces. Pero os agradezco profundamente que estéis ahí, al otro lado de la pantalla.

Necesito interlocutores como respirar, como amar. Al fin y al cabo la búsqueda de interlocutor de la que nos hablaba Carmen Martín Gaite es una necesidad hija de la necesidad de amar.

Por cierto, antes de publicar esto he descubierto la identidad del anónimo. Me parece que a partir de ahora tendrás que firmar. Te quiero.

viernes, junio 30, 2006

Jugando a los haikus.

Ariadna
John W. Waterhouse 1898

acaricia mi piel
no seas tímido

dulce viento

Muerde la carne, desgarra el alma, hazme el amor.
silencio de almohada
la ventana està abierta
la cama vacía
No están hechas las manos para acariciar la nada.
arde la piel
hielo en el corazón

¿dónde estás?
Si el Universo es infinito, ¿por qué no iba a estar su centro en tu pecho?
canta la chicharra
el laberinto está vacío
jamás vino Teseo
Ariadna se pregunta qué hacer ahora con todo ese hilo.
Hijo de puta de Teseo.

martes, junio 27, 2006

De pronto.

Mañana de boda
John Henry Frederick Bacon 1892


Hoy un hombre me ha pedido que me casara con él.

Así sin más, mi primera y única propuesta de matrimonio. Pensaba hacer un poco de broma con la cuestión, pero mientras conducía camino de casa de pronto ha dejado de apetecerme. Le quiero y le respeto demasiado como para hacer chiste, aunque probablemente él sería el primero en bromear.

Pero no, no me apetece hacerlo.


La boda
Marc Chagall 1918


De pronto me pesan mis treinta años. De pronto me pesa el fracaso con el único hombre al que le he pedido la mano una y mil veces. De pronto me pesa mi cuerpo que lleva fecha de caducidad para ser madre. De pronto me pesa esta soledad que me hace daño en la garganta y me hace llorar aunque no quiero. De pronto me pesa la noche espesa, más espesa aún cuando no se comparte.

De pronto, estoy cansada. Pero claro, he dicho no.

domingo, junio 25, 2006

La Bella Durmiente.

La Bella Durmiente
Edward Burne-Jones 1873


En fín, hacía cuatro horas que hablaban y no habían conversado ni la mitad de las cosas que tenían que decirse.

La Bella Durmiente.
Charles Perrault

Charles Perrault no inventó La Bella Durmiente, sino que recogió una historia tradicional y la adaptó al público infantil. Las versiones del cuento que en ese momento circulaban por Europa no eran "adecuadas" para que papá las leyera a sus retoños ante el fuego del hogar. Por ejemplo, una de las primeras versiones del cuento recogida en 1636 por Giambattista Basile en una colección titulada "Pentamerone" tenía la siguiente trama:

Unos sabios advierten al Rey de que su hija, Talía, corre el riesgo de pincharse con una aguja envenenada. A pesar de las precauciones Talía se pincha con una rueca y cae en un sueño profundo. El rey agobiado por la pena deja el cuerpo de su hija en el bosque y abandona el lugar.

Un día un príncipe que pasaba por alli....

Hasta aqui las dos versiones coinciden, en la de Perrault el principe besará a la princesa y romperá el hechizo. En la de Basile las cosas suceden de otro modo.

El principe que en la versión actual se contenta con un beso, en la original viola a la durmiente y se marcha. A los 9 meses Talía da a luz a los gemelos Sol y Luna pero no despierta de su sueño y los niños son cuidados por las hadas. Un día Sol chupa el dedo de la madre, extrae la astilla envenenada y por fin Talía abre los ojos.

El príncipe vuelve a pasar por allí, (ya sabemos a lo que iba) y al encontrarla despierta le confiesa que él es el padre de los niños, de ese modo los dos viven felices.... durante una semana. Al príncipe se le había olvidado decirle que estaba casado. Una semanita de carantoñas y de nuevo regresa al hogar conyugal (¿por qué será que esto me suena?).

La mujer del príncipe es malísima y al enterarse de su historia con Talía manda apresar a los niños y a la rompehogares, y pide al cocinero que degolle a los pequeños y que con su carne prepare un sabroso guiso para su marido. Cuando el príncipe está terminando la comida la mujer le informa de los principales ingredientes de tan apetitoso plato. El príncipe se apena muchísimo, pero no hay motivo para ello porque el cocinero había sustituido a los niños por una cabra y ellos están a salvo. Enfadada la esposa legal del príncipe decide hacerle pasar un mal rato a Talía, que ya ves que culpa tiene de nada, e intenta quemarla viva en una hoguera, pero el príncipe la rescata... y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Esto no es lo que contaba Disney, ¿verdad?

Encontrado en http://www.xente.mundo-r.com/diretes/

sábado, junio 24, 2006

Amanece.

Amanece. En casa me recibe el sonido de los pájaros. Da un poco de pena cerrar las persianas para crear una oscuridad artificial en la que adormecerme, pero necesito dormir. Dormir, descansar y soñar.

No sé aún que será de este fin de semana, pero mis amigos estarán a mi lado. Buenas noches. Buenos días.

jueves, junio 22, 2006

Los durmientes sin sueño.

Soñadoras
Albert Joseph Moore 1850


“yo le he traicionado y he traicionado al mundo por ella,
por esa niña que de vida en vida reencuentro,
la durmiente sin sueño,
la guía del fin −¡oh mi muerte!”
RENÉ DAUMAL

Cabeza de Ofelia
John Everett Millais 1851



Lanzad una bengala
en la noche de mis ojos.

Dentro de mí sólo hay una esfinge hueca,
corales de ceniza, perlas oscuras
como el agujero negro hacia el que se precipitan
las águilas talladas en la piedra de mi infancia.

Lejanos están la luz y los cristales húmedos
que presenciaron la pureza, el hallazgo,
el estallido del labio contra la piel volcánica.

Lanzad una bengala
en la noche de mis ojos
y descubriréis las cavidades
en las que el viento es pantera.

Pero nunca veréis los peces oscuros,
las constelaciones desmoronadas
que nadan lentamente
en las profundidades ignoradas de mi noche.

Noé Ortega
Los durmientes sin sueño (fragmento)


Gracias Noé.

Aullar.

Ser un lobo y aullar. Aullar, aullar, aullar. Arañarme las entrañas, sajarme entera. Arrancarme el corazón del pecho y devorarlo. Mordiscos incandescentes en la llaga viva. La locura nos invade. Y esta noche no hay drogas que adormezcan la conciencia; ni besos, ni abrazos, ni risas cómplices, ni gritos de placer. Morder el puño, arañar tu espalda, mojar las sábanas.

Dime cómo fue. ¿Dolió?

Duele amor, duele, claro que duele, duele tanto que no puedo respirar. Duele amor, duele.
¿Quién eres?

Y uno fue cobarde y ese hombre no te quiere.

...

Descansa pequeña, descansa, todo irá bien.

martes, junio 20, 2006

Me importa un pito.


No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de
papel de lija. Le doy importancia igual a cero, al hecho de
que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento
insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar
¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Oliverio Girondo
Espantapájaros 1932

lunes, junio 19, 2006

¿Por qué no se suicida usted?

Friedrich Nietzsche
Edvard Munch 1906


Decía Nietzsche que quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo. Una vez me hicieron escribir una lista con razones por las cuales valía la pena vivir. Como diría Viktor Frankl: ¿Por qué no se suicida usted?

Sin pensar, lo primero que respondí era algo así como: porque creo en el futuro, porque tengo esperanza, porque sueño con volver a amar como amé. Pero no estoy segura de que fuera la respuesta correcta. De hecho, estoy segura de que no había respuesta correcta. A otros serán sus hijos los que le atan a la vida, un talento, la família... El vacío existencial está más extendido de lo que creemos. En una época y un lugar donde no existen ni patria ni religión, donde no hay dioses ni magia ni misterio, donde no hay más objetivos que los mundanos, donde la solidaridad es un palabra prostituida, todos andamos un poco necesitados de sentido, de porqué, para qué.

Hoy a la lista añadiría que el mundo es hermoso y estar vivos un regalo. Tocar, sentir, amar..., mi gente, mi raiz y mis sueños son motivos para vivir. ¿Entonces por qué es tan fácil perderse y caer en la oscuridad?

El sábado, en una carretera con curvas el viento me besaba el rostro y me dibujaba sonrisas; con los pies en el agua, desde una roca c
ontemplaba un río y los árboles susurraban. Y ese hombre me gustaba y el perro me hacía reir. Pero sin saber cómo las cosas se torcieron, y se torcieron un poco más. (Es esa maldita semilla oscura que aún no sé como limpiar). Y me marché del río con una manchita de oscuridad que fue creciendo y creciendo y me hizo equivocarme. Y me volví a marchar, enfadada y triste, devorada por una oscuridad que fuí alimentando a lo largo de la noche con polvo y alcohol. Demasiado polvo y demasiado alcohol. Y oía las palabras y hablaba, pero allí no estaba yo. Y a la gente que apreciaba trataba de explicarles que les echaría de menos pero me daba cuenta de que no lo hacía bien. Y la noche acabó, salió el sol y volví a encontrarme sóla, con los pies en el agua y un agujero donde suelo tener el corazón.

Hoy, la gente a la que quiero y que me quiere me han devuelto la fuerza y la luz. Y ni siquiera se han dado cuenta. A veces nos perdemos, pero si tenemos un porqué podemos encontrar el camino de vuelta.

jueves, junio 15, 2006

Para tí, mi niña, porque sabes cuanto te quiero...


Oh, gavina voladora que voltejes sobre el mar, i al pas del vent mar enfora vas voltant fins arribar a la platja solejada platja de dolços records, on dia i nit i fa estada la nina del meus amors.

Quan la vegis sola prop la quieta onada, don-li la besada que li envio més fervent. Digues-li que sento dolça melangia, i que en ella penso en tot moment.

Oh, si igual que tu gavina la mar pogués travessar, fins arribar a la platja, on tan dolç és recordar i veure la imatge bruna en el seu bell despertar de la nina que entre somnis és tan grat d'acariciar.

Quan la vegis sola prop la quieta onada, don-li la besada que li envio més fervent. Digues-li que sento dolça melangia, i que en ella penso en tot moment.

Brindis.

El mundo es un lugar hermoso cuando abrazas a un viejo amigo que regresa a casa. Hoy he ido a recogerle al aeropuerto y tras tanto cambio en estas últimas semanas volver a verle me ha esponjado el corazón.

Un brindis por la gente querida. Por los amigos; porque sin ellos, ni tan siquiera la búsqueda del sentido tendría sentido.

miércoles, junio 14, 2006

¡Que le corten la cabeza!


Egolatría obscena. Onanismo emocional exhibicionista.

¡Joder, cómo me aburro a mí misma!

Si vuelvo a escribir una sóla palabra de soledad, dolor o lágrimas, por favor que venga la Reina de Corazones y me corte la cabeza.

lunes, junio 12, 2006

Noche amiga.

Noche blanca
Edvard Munch 1901

La noche siempre ha sido mi amiga.

Tengo la misma norma desde niña: en cuanto apoyo la cabeza sobre la almohada todos mis pensamientos han ser hermosos.

Soñaba mucho. Me gustaba imaginar mil historias con finales dulces y felices. Siempre soñando con la ventana abierta. El aire fresco llenando mis pulmones y un estremecimiento en la piel al pensar en quien podía aterrizar en el alfeizar... La sombra oscura, la boca entreabierta y la niña que sin saberlo siente el roce de la voluptuosidad en la carne virgen.
De noche, en mi cama, todo estaba bien. Tenía la oscuridad para protegerme y todo el tiempo del mundo por delante antes de que llegara la mañana.

De adolescente continué dejando la ventana abierta. Me gustaba sentarme allí, apoyar mi espalda contra la estantería y fumar un cigarrillo mirando la noche. Me sentía en paz con el mundo. Todo iba a salir bien, o ¿acaso al final no sale siempre todo bien?

Estos últimos meses, en cambio, la noche había dejado de ser mi amiga. Con la llegada de la oscuridad mis fuerzas se deshilachaban y las lágrimas quemaban la piel. Y aún cuando sabía que con la llegada de la luz iba a ser fuerte de nuevo y sería capaz de ir a trabajar y dar la cara y mantenerme entera, aún sabiéndo que unas horas más tarde todo estaría bien, aquellas horas pesaban demasiado. El vacío, el absurdo de no tener por ni para qué, de no encontrar camino ni motivos para buscarlo. El cansancio de una lucha perdida antes de comenzar.

Hace poco volví a sentir parte de aquella vieja magia. El aire fresco calmando la fiebre, la luna de Mísia como un pozo de plata y la sensación de vigor y fuerza acompañando el recorrido de la sangre... "Estoy bien", dije sorprendida. Y ahora quisiera creer en Alguien a quien rezar para que esa sensación se quede conmigo y la noche vuelva a ser mi amiga.