Medida del desorden de un sistema. Medida de la incertidumbre existente ante un conjunto de mensajes, de los cuales se va a recibir uno solo.
martes, noviembre 07, 2006
Tres hermanas.
Sasha, Irina y Olga son mujeres inteligentes, llenas de vida, sueños e ideales. Son mujeres avanzadas a su tiempo que se ven forzadas a encerrarse en una ciudad de provincias que les ahoga. Sin embargo, estas mujeres tan capaces y repletas de ansia de plenitud se ven impotentes para tomar las riendas de sus propias vidas. Se someten. Y sus sueños e ideales se asfixian.
Y ellas con ellos.
Yo no hablo tantos idiomas como las tres hermanas, ni mi conversación es tan elevada, ni nadie se bate en duelo por mí, pero también soy una mujer capaz que a veces se siente boquear como un pececillo fuera del agua.
Asustada.
Asfixiada.
Es curioso como las cosas nunca son de ningún modo, sólo del modo en que las vemos. Podría mirar a mi alrededor y decir "ey, está bien esto que tengo, qué afortunada soy", y sin embargo, sólo puedo agachar la cabeza y sentirme culpable por desear escapar. Como a las tres hermanas a mí también me hieren mis contradicciones. ¿Qué ha sido de quien fue proyecto de tantas cosas?
Y sin embargo sé que aún habrá una oportunidad para batir mis alas. Una mano guiará la mía para quitar el polvo de los sueños. Al fin y al cabo, ¿no sale siempre todo bien al final?
lunes, octubre 30, 2006
La sombra.
lunes, octubre 23, 2006
El viento que nos arrasa.
Pasa un gato.
Mi pequeño pueblo a veces despierta en mí una ligera ternura. Otras no ha sido más que el agujero del que he deseado salir a toda costa. Pero en noches como esta siento el viento que nos agita, el viento que nos arrastra. Cuando no encuentro asidero me zarandea. Mi cuerpo se golpea contra las paredes de la memoria, lo que he olvidado y lo que deseo olvidar. Pero si anclo los pies en la tierra, levanto mi rostro y me mantengo firme, sé que el viento no me hará mover ni un milímetro. Siento su fuerza en mí, la vida que recorre nuestras venas, el futuro que a cada hora abordamos. La vida que pasa y no volverá.
Iaia, hui te trobe a faltar.
martes, octubre 17, 2006
De triángulos, vértices, vórtices y geometrías varias.
Sostiene Mila que el amor es un triángulo.
Y rotulador en mano ha empezado a llenar la pizarrita de rayotes.
Uno de sus vértices es la pasión, me cuenta. El sexo, por supuesto, pero no sólo eso, es el disfrute, el gozo...
Otro vértice, continúa, es la intimidad, tanto emocional como sexual. Yo enseguida imagino una pareja hablando en la cama con las caritas muy juntas. Sostiene Mila que la pasión suele generar intimidad. Pero que también sucede al revés.
El tercer punto lo llama compromiso y añade que se refiere a proyectos de futuro y reglas de lealtad. Por lo que entiendo, la pasión además de vértice es vórtice, porque en ella se genera el enamoramiento, pero ahí ya ando un poco perdida porque no veo la necesidad de una lección teórica sobre el amor. ¿Acaso no lo he saboreado y llorado ya bastante?, me pregunto mosqueada, pero mi hada buena continúa rotulador en ristre dispuesta a hacerme ver algo que se me escapa.
Parece ser que la geometría del amor no es como la de los libros, porque sostiene Mila que hay amores que se componen sólo de dos de los vértices del triángulo. Por ejemplo pasión y compromiso, que se supone que es el que menos futuro tiene. Sostiene Mila que ese es el amor fatuo. Enseguida he buscado fatuo en el diccionario y dice que significa falto de razón o entendimiento. Pero a mí fatuo me gusta más con fuego que con amor, porque los fuegos fatuos tiene cierta belleza macabra y el amor fatuo parece cosa fría y orgullosa.
Pero sostiene Mila que aún quedan dos vértices y dos combinaciones posibles más. A saber: compromiso más intimidad, que suman amor amistoso; y pasión con intimidad, que se traduce en el amor romántico.
Y viendo el gráfico me doy cuenta de lo que me quiere decir. Y no sólo de eso, sino que además hace tantos años que no tengo una relación de tres vértices que ya no estoy segura de haberla tenido alguna vez.
viernes, octubre 06, 2006
Doce segundos.
Por favor, quiero salir de aquí. Llevadme a la Quinta Blanca. Llevadme al faro y dejadme allí. Canta Drexler y el niño me lo repite: no es la luz lo que importa en verdad, son los doce segundos de oscuridad.
Gira el haz de luz para que se vea desde alta mar. Pero yo no encuentro el camino, me perdí en el fango, retazos de mis sueños. Soy un navegante que no sabe esperar. Un náufrago cansado que fantasea con dejar de intentarlo, hundirse en la oscuridad...
Pero sé que no son más que palabras, siempre palabras. Ahora he de ir a trabajar. Sombra de ojos, una sonrisa en los labios. La cabeza alta delante de todos ellos. Y mientras camine por la redacción, mientras teclee en ese viejo ordenador, por dentro pensaré que en algún lugar hay un faro que no deja de girar. Un faro que me llama.
Y que en algún lugar hay un cuento que alguien escribe para mí.
domingo, octubre 01, 2006
Rota.
Vicent Van Gogh 1882
No puedo seguir así, quiero pedir ayuda y no sé como, no sé donde. Hay momentos en los que me siento enloquecer. Estoy tumbada, con los ojos cerrados, y dentro de mí una especie de huracán lo agita todo y me entra vértigo y quiero gritar y llorar. Algo se me ha roto. Siento los añicos cortarme por dentro.
Cachitos de mi espejo interior clavándose en la carne, haciéndome sangrar.
Quien me quiere se preocupa por mí. Me riñe. Dice que no puedo saltar de abrazo en abrazo, de cama en cama. Que no debo buscar otro hombre que me cure las heridas del anterior. Que debo aprender a estar bien sola, que debo serenarme.
Y yo la miro en silencio. Y sé que tiene razón, pero pienso que si un abrazo me calma por una noche la opresión en el pecho y las ganas de arañarme la piel no puede ser tan malo. No puede serlo si una charla, un paseo y un poco de cariño me devuelven mi yo por unas horas. Pero en algo debo equivocarme. Y me repite que se preocupa por mí, que no hago caso de lo que me dice, que no quiere volver a oirme hablar de pastillas o cocaína. Y yo digo que estoy bien, que no se preocupe por mí, pero me tiembla la voz y de pronto la conversación se vuelve incómoda. Nos malinterpretamos. Cree que le digo que mis amigos no me sirven y yo no sé como decirle que sin ellos estaría muerta. Y de pronto estoy muy cansada. Y de pronto no puedo más.
La mayor parte del tiempo estoy bien, actúo con calma y coherencia, no hago tonterías. Sólo de vez en cuando rompo a llorar o me siento medio ida. Supongo que los tranquilizantes ayudan, o no, ¿quién sabe? quizás no han servido ni para bien ni para mal, sólo para sentir que me asomaba a una nueva oscuridad. Pero mañana iré a ver a mi hada buena y le explicaré y ella me ayudará. Pondremos cada cosa en su sitio. Me dirá que no debo preocuparme, que es un proceso normal. Que estaba muy débil, convaleciente de aquel amor convulso, y que el último golpe, aún sin ser muy fuerte, ha herido lo que ya era frágil. Me dirá que no me estoy volviendo loca, que son mis pensamientos que se agitan como avispas enfurecidas y me repetirá aquello de las carencias afectivas.
Que tengo un agujero en el corazón.
viernes, septiembre 29, 2006
Kanku.
"... Mil días de instrucción, un principiante; Diez
mil días de instrucción, un maestro."
Masutatsu Oyama.
Levanta las manos al cielo. Que los dedos se toquen. Contempla el cielo a través del espacio que queda entre ellos. Tus manos unidas son el yin y el yan. ¿Ves el cielo?
Las puntas de tus dedos son la cúspide, la cima más alta. Tus muñecas son el poder, la fuerza. El centro es la infinidad, la profundidad en cuanto a conocimiento.
Dibujalo en tu mente y encierralo en un círculo. Continuidad y movimiento.
Eso es el Kanku.
Pesadillas.
No te lo dije, pero gracias.
Necesidades.
el individuo que difiere de sus pares
que perturba o escandaliza a su familia o sociedad
suele ser calificado de insano acusado de enfermedad mental y perseguido
como enfermo
este acto de siquiatría llena necesidades importantes
el individuo que ve piernas azules de mujer volar
arbolitos cantar el mundo heder
es encerrado golpeado insulina con electricidad médicos
este acto de siquiatría llena necesidades importantes ¿necesidad del volar o cantar?
¿necesidades del individuo que difiere de sus pares
que perturba o escandaliza a su familia o sociedad y es
calificado de insano acusado de enfermedad mental
y perseguido como enfermo?¿otras necesidades?
¿necesidades del individuo que no difiere de sus pares
que no perturba o escandaliza a su familia o sociedad
que no es calificado de insano acusado de enfermedad
mental ni perseguido como enfermo?¿piernas azules de mujer volar no?
¿ni arbolitos cantar ni mundo heder?
Juan Gelman
miércoles, septiembre 27, 2006
Acrobacias en la espiral.
También hay una espiral ahí fuera. O quizás aquí dentro. Una espiral oscura a la que a veces me asomo. La espiral que me lleva a regodearme al esnifar coca, al tomar más pastillas de las necesarias, a jugar a que no queda esperanza, a que la soledad duele tanto que cualquier cosa vale con tal de acallarla. Una espiral de fango emponzoñado. En ella aún resuena aquella voz en las nieves eternas que se desgarraba por mí. No quiero volver a pasar una Nochevieja como aquella. Cómo dolía, cómo dolía vivir. Como el día que me gritó en el coche. Algo dije yo primero, eso lo sé, pero no recuerdo, sólo el dolor lacerante. El ir tras él para insultarle. Conducir deseando pegar un volantazo y estrellarme contra cualquier esquina. Como aquella tarde de Inverness en la que por un momento quise lanzarme al río.
Pero después me regaló mi cruz.
Y después desapareció la cruz.
Y un día llegó un anillo de coral de Bali.
- ¿Quieres casarte conmigo?
- Claro, por el rito balinés.
Y sonreir, y amar y desaparecer de mis propios límites.
Eran otros tiempos. Los de la intensidad. Creía en los ángeles. Aún cuando estuvieran sus alas cargadas de cadenas.
Wim Wenders 1987
Quiero que se calme ya esta opresión en el pecho. Voy cerrando frentes mientras otros nuevos se abren. Negociar en el trabajo, amenaza de embarazo, el dinero que de pronto es problema. Y vivir cada día. Uno tras otro. A veces me parece tan difícil que estoy segura de que no seré capaz.
Recuerdo haber deseado estar loca, dimitir de la vida real, del mundo de los cuerdos, rendirme, desaparecer sin dejar de existir. Un nuevo yo más cobarde si cabe, sin responsabilidades, sin cuentas que rendir.
Pero nada de esto es real. Sólo el mundo en el que viven mis amigos y V. se aferra a mi dedo con su manita. Buscaba un sentido y sólo lo encontraba en el amor sin darme cuenta que esa intensidad era otra clase de anestesia. Ni ángeles, ni espirales. Quizás la clave la tuviera Mahfuz cuando decía que el sentido de la vida no era independiente de la vida misma: "Vivir quiere decir comer, beber, dormir, amar, trabajar, pensar. Tal es el sentido de la vida". Tan sencillo, tan complejo.
domingo, septiembre 24, 2006
Lienzo.
¿Qué hacer?
¿Qué hacer?
Temblar.
Temblar.
Temblar. Gritar. Llorar. Temblar.
¿Qué hacer cuando te golpean la mejilla? ¿Qué hacer cuando entregas tu alma y tu amor es incapaz de tomarla entre sus manos? ¿Qué hacer? ¿Qué hacer?
Pedir coca. Llorar. Temblar. Temblar.
En medio de la noche. Vestida de negro. Zapatos de tacón. Temblando. Temblando. Te quiero. Te quiero. ¿Qué hacer?
El alcohol no basta. Tus sueños te sostienen a duras penas. ¿Qué hacer? ¿qué hacer, amor, qué hacer? No hay Valium. ¿Lexatín? Mi niño, mi amor, ¿qué hago ahora? ¿qué hago? ¿te dejo atrás? ¿te espero?
¿Qué hacer? ¿qué hacer?
¿Qué me has hecho? Así, cobardemente, así, sin tan siquiera hablarme, un mensaje en el teléfono. No puedo. Lo siento. Yo sí que lo siento. Cicatriz sobre cicatriz. ¿Aún he de creer en el amor? Hijo de puta. Hijo de puta. Te quiero, pequeño, te quiero, hijo de puta te quiero.
Dios... Te quiero.
sábado, septiembre 23, 2006
Niña.
sábado, septiembre 16, 2006
Amor y muerte. Sexo y muerte.
Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson 1808
“Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente”
Reconocí las palabras en cuanto las vi por primera vez. Era una adolescente romántica y en los versos del poeta creí reconocer mi propia voz. Ahí estaba la clave. “Quiero amor o la muerte. Amor o la muerte”. Las susurraba una y otra vez y veía en ellas el sentido de la propia existencia. ¿Para qué vivir si se sabe que la muerte está próxima sino es por amar y ser amados? ¿Acaso tenía sentido este cuerpo y este tiempo que nos había sido regalado si no había una persona, al menos una persona, a la que entregarnos y que se entregara a nosotros? No, aquella adolescente lo tenía muy claro: amor o muerte.
Pero aquella chiquilla de lo que hablaba era de vida, del sentido mismo de la existencia, mientras que esta mujer que soy hoy ha recordado el viejo poema mientras pensaba en la relación del sexo y la muerte. Eros y Tánatos, todo un clásico. Una deliciosa novela “El necrófilo” de Gabrielle Wittkop me ha abierto los ojos a un mundo oscuro, morboso y fascinante.
El marqués de Sade lo conocía bien: "no hay mejor medio de familiarizarse con la muerte que aliarla a una idea libertina".Brutalidad y desesperación, maldad, depravación. El sexo tiene límites infinitos y temibles. El deseo y la carne puede hacernos más fuertes o destruirnos. Es realidad, vida, y al mismo tiempo sueño y muerte. Perturbación. Actos antinaturales. Violentación. Sometimiento.
Capricho 10 El amor y la muerte
Francisco de Goya 1799
Entrega.
Haz de mí lo que quieras...
Soy tuya, tuya...
La voluntad de poseer por entero al objeto amoroso. Amor o muerte. Violencia. Y quien lo entiende mal, estúpidos amantes cerriles, prefieren matar al amado antes que perderlo. Pero no es eso de lo que hablo, sino del placer. Del abandono voluptuoso a la perdición, el goce, difuminar nuestros propios límites, borrarlos. La pequeña muerte, le petite morte. Abandonarse al descontrol, la locura.
Me pierdo por la red y releo fragmentos de viejos libros olvidados en mis estanterias. La fascinante "Historia de O", el catálogo de extrañas fijaciones sexuales que dibujó Krafft-Ebing a finales del XIX, la biografía de psicópatas reales que violaron, mataron, mutilaron y gozaron de las perversiones más macabras como Henry Lee...
Un escalofrío recorre el cuerpo y es imposible saber si lo origina el miedo o el placer. ¿Atracción o repulsión?
Para Sade, nada detiene el libertinaje: " la verdadera manera de extender y multiplicar sus deseos es querer imponerle límites...no hay nada que lo contenga".
Sin límites, sin contención... No es de extrañar que haya tanta gente aterrada ante la idea de dejarse llevar. ¿Quién sabe qué oscuras zonas de sus mentes saldrían a la luz?
Unidad en ella.
Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima,
con esa indescifrable llamada de tus dientes.Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.Vicente Aleixandre
La destrucción o el amor
jueves, septiembre 14, 2006
Tot açò que ja no pot ser.
Closeup Kiss
Marcus Uzilevsky
Et besaria lentament, et soltaria els cabells, t'acariciaria els muscles, t'agafaria el cap per a besar-te dolçament, estimada meua, dolça meua, i sentir-te, encara més nina, més nina encara sota les mans, dessota els pèls del meu pit i sota els pèls de l'engonal, i sentir-te sota el meu cos, amb els grans ulls oberts, més que entregada confiada, feliç dins els meus braços. Et veuria anar, tota nua, anant i tornant per la casa, tot açò que ja no pot ser.Vicent Andrés Estellés
Sóc a punt de dir el teu nom, sóc a punt de plorar-lo i d'escriure'l per les parets, adorada meua, petita. Si em desperte, a les nits, em desperte pensant en tu, en el teu daurat i petit cos. T'estimaria, t'adoraria fins a emplenar la teua pell, fins a emplenar tot el teu cos de petites besades cremants. És un amor total i trist el que sent per tu, criatura, un amor que m'emplena les hores totalment amb el record de la teua figura alegre i àgil. No deixe de pensar en tu, em pregunte on estaràs, voldria saber qué fas, i arribe a la desesperació. Com t'estime!
Em destrosses, t'acariciaria lentament, amb una infinita tendresa, i no deixaria al teu cos cap lloc sense la meua carícia, petita meua, dolça meua, aliena probablement a l'amor que jo sent per tu, tan adorable! T'imagine tèbia i nua, encara innocent, vacil.lant, i ja decidida, amb les meues mans als teus muscles, revoltant-te els cabells, agafant-te per la cintura o obrint-te les cames, fins a fer-te arribar, alhora, amb gemecs i retrocessos, a l'espasme lent del vici; fins a sentir-te enfollir, una instantània follia: tot açò que ja no pot ser, petita meua, dolça meua.
Et recorde i estic plorant i sent una tristesa enorme, voldria ésser ara al llit, sentir el teu cos prop del meu, el cos teu, dolç i fredolic, amb un fred de col.legiala, encollida, espantada; vull estar amb tu mentre dorms, el teu cul graciós i dur, la teua adorable proximitat, fregar-te a penes, despertar-te, despertar-me damunt el teu cos, tot açò que ja no pot ser. Et mire, i sense que tu ho sàpies, mentre et tinc al meu davant i t'estreny, potser, la mà, t'evoque en altres territoris on mai havem estat; contestant les teues paraules, visc una ègloga dolcíssima, amb el teu cos damunt una catifa, damunt els taulells del pis, a la butaca d'un saló de reestrena, amb la teua ma petita dintre la meua, infinitament feliç, contemplant-te en l'obscuritat, dos punts de llum als teus ulls, fins que al final em sorprens i sens dubte em ruboritzes, i ja no mires la pantalla, abaixes llargament els ulls. No és possible seguir així, jo bé ho comprenc, però ocorre, tot açò que ja no pot ser.
Revisc els dolços instants de la meua vida, peró amb tu. És una flama, és una mort, una llarga mort, aquesta vida, no sé per qué t'he conegut, jo no volia conéixer-te... A qualsevol part de la terra, a qualsevol part de la nit, mor un home d'amor per tu mentre cuses, mentre contemples un serial de televisió, mentre parles amb una amiga, per telèfon, d'algun amic; mentre que et fiques al llit, mentre compres en el mercat, mentre veus, al teu mirall, el desenvolupament dels teus pits, mentre vas en motocicleta, mentre l'aire et despentina, mentre dorms, mentre orines, mentre mires la primavera, mentre espolses les estovalles, mor un home d'amor per tu, tot açò que ja no pot ser. Que jo me muir d'amor per tu.
martes, septiembre 12, 2006
Recordar sensacions.
- El contacte amb la terra em dóna força.
- Sóc terra, sóc foc, sóc aigua, sóc aire.
- Crec en mí. Sóc valuosa, puc enriquir els altres.
- Sóc dona, sent les corrents de força circular pel meu cos.
- Control.lar la respiració, meditar, em faria sentir açò millor.
- Els arbres són els primers temples.
- La meua ànima té capacitat i ganes de crèixer.